Capitalismo = Corrupción = Pobreza y Muerte

El Capitalismo es un sistema corrupto en si mismo que en más de quinientos años no supo ni pudo solucionar la pobreza, la desigualdad, el hambre y las guerras, todo lo contrario, los provocó o los agravó, porque son en realidad estructurales al propio capitalismo, o sea inherente al sistema.

El Capitalismo, de por sí, es corrupto: está impregnado de corrupción en su propia raíz, “en su propio ADN”, y es una forma de corrupción “legalizada” por quienes gobiernan en algunos países -como el nuestro que encabeza la lista mundial de corrupción- y sin signos de combatirla si nosotros, la sociedad, no reaccionamos y presionamos a los organismos de control y a la justicia.

Estos son algunos de los organismos de control que miran para otro lado o funcionan poco o según a quien investigar o proteger: AGN (Auditoría General de la Nación); OA (Oficina Anticorrupción); FIA (Fiscalía de Investigaciones Administrativas); SIGEN (Sindicatura General); UIF (Unidad de Información Financiera); PROCELAC (Procuraduría Antilavado); AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos); y tantos otros... pura burocracia.

Y la Justicia? Y bueno, qué quiere, son juicios sensibles y largos. Por el paso del tiempo se cierran. PRESCRIBEN. Y la plata queda en el bolsillo de los funcionarios y empresarios corruptos, como posiblemente, de algunos jueces, fiscales, peritos contables y abogados.

Otra cuestión relacionada con la corrupción es la impunidad (que lastima la sensibilidad y hasta produce repugnancia en el hombre común) protegida por cuestiones políticas o por fueros parlamentarios. Y si la inmunidad llegara a suspenderse -por haber finalizado en sus prolongadas funciones el acusado (diputado, gobernador, senador, etc., etc.)- ocurre que los tiempos procesales caducan y la causa prescribe. Y aquí no pasó nada. Vivan los fueros.

Para el Código Penal la corrupción está referida a Delitos contra la Integridad Sexual, específicamente a la Corrupción de Menores (Art.125), en cambio para la corrupción que hablamos hoy (en boca de todos), recurrimos a los Arts. 256 a 259 del Código Penal que se refiere a Cohecho y Tráfico de Influencia. Para el Derecho no existe la corrupción política y económica. Sanciona delicadamente el soborno, la dádiva o el cohecho.

Pero el problema no son los corruptos, repito e insisto, el problema es el sistema que hay que cambiar antes. Por supuesto que es un proceso largo que requiere tiempo, concientización y voluntad de liberación de la sociedad.

La Historia, la más pedagoga de las disciplinas, nos enseña en el desarrollo de la sociedad, la evolución en etapas de varios siglos de los Modos de Producción: Comunidad primitiva. Esclavismo. Feudalismo. Capitalismo. Socialismo (etapa que debemos aún realizar). Como decía el CHE: Revolución Socialista o Caricatura de Revolución.

A propósito, recuerdo que Karl Marx en El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte dice: …”la república fue derribada debido a que las masas, especialmente las rurales, no estaban aún lo suficientemente educadas para comprender el socialismo”. Recomiendo su lectura y de paso va comprender por qué el populismo es una enfermedad política e ideológica contraria al desarrollo de las fuerzas populares y revolucionarias.

- El autor es Médico Forense