Desagravio a las mujeres a través de Salta 21. Feliz día para todas
La permisividad de un chiste en un medio masivo
"Al Cierre" entró en franca decadencia, al parecer, puesto que desde que Tombolito dejó de hacer su columna, los intentos por “llenar” ese vacío van de mal en peor. Lo cierto es que esta queja sobre “Asaltante” (título del chiste) se dirigió a algunas mujeres de diferentes medios de difusión para encontrar una respuesta y un medio de expresión.
Alguien podría decir- en tono peyorativo- que se trata de una pacatería femenina, por supuesto que eso sería nada más que una visión acotada e ignorante de la situación que plantea el chiste pues revela la más amplia mentalidad retro teñida de una cuestión altamente machista.
El chiste quizá, y no para estas mujeres – quienes ya lo habían escuchado o sea que tampoco es original- podría ser “gracioso” en una reunión de hombres pero no en un diario. Lo digo de esta manera porque hice una pequeña prueba: llamé por teléfono a algunos hombres, a quienes les pedí que me dieran dos minutos de su tiempo para leerles un chiste ante lo cual con la mayor disposición, aceptaron donar su tiempo. Al finalizar mi lectura telefónica, las palabras sonadas fueron “muy bueno”. A los segundos les dije
que se trataba de un chiste publicado en El Tribuno, con el consiguiente silencio seguido de “qué mal”. Es decir que les parecía muy bueno en otro contexto -queda claro- pero además, es porque entienden perfectamente el mensaje. Y los libero de todo supuesto machismo ya que dentro de un “pacto” entre el contador de chistes y sus escuchas, la premisa es divertirse con las diferencias, las ocurrencias y hasta con los más recalcitrantes chistes feministas o machistas. Se sabe que lo que incomoda o desagrada es causal de chiste.
En concreto, una de las quejas llegó a la web de El Tribuno pero sin ser publicada y además, la persona que lo envió cree que no será leída por quien deba ser leída. Pienso que a lo mejor sí pero qué razón podría dársele a esta pequeñez.
¿Pequeñez?
Un ladrón va a atracar un banco con una media en la cabeza y una pistola. Se dirige a la chica de la ventanilla con el arma en la mano: "Dame todo el dinero!", le exige."¿Pero de qué está hablando?", tiembla la chica. El ladrón insiste:"¡Que me des todo el dinero!", le grita. Pone la pistola en la sien de la señorita. La joven, muy nerviosa, insiste: "Pero, ¡qué dinero, si esto es un banco de semen!" "¿¡Queeeeeee!?", se extraña él. Pronto se recupera:"Bueno, da igual. Traeme una probeta llena de semen". "Pero eso es imposible, es confidencial, privado". "¡Te ordeno que me la traigas!" Y otra vez coloca el arma en la cabeza de la chica. "Está bien, está bien." Al cabo de un rato vuelve la chica con la probeta y se la da al atracador. "Muy bien, muy bien, ahora ya sabés, a bebértela!". "Pero, ¡qué dice, qué asco!". "Que te la bebas, que te la bebas o te mato!". Ante la agresividad del atracador, la chica toma la probeta y se la bebe, se tira su eructito y la deja sobre el mostrador."Bueno, ¿ya está usted contento?" "Pues sí, ya estoy contento". Va el atracador, suelta la pistola, que era de agua, se quita la media de la cabeza y le dice a la chica, que no salía de su asombro:"¿Ves, María?, ves como cuando querés, podés? Estoy harto de decírtelo en casa".
Según Augusto César Belluscio, especialista en Derecho de Familia, el débito conyugal o sea el mantenimiento de relaciones sexuales no implica prácticas antinaturales. El débito conyugal es causa de disolución matrimonial, y aquí parece estar la cuestión que plantea el chiste puesto que lo que el hombre exige a la mujer en este “cuentito” es beber el semen, previo a practicar sexo oral.
Si la mujer otorga su consentimiento no hay ningún problema aunque la práctica sea antinatural. En el “chiste” él obliga a la mujer mediante un asalto a beberse el semen de una probeta. Y no es “cuando querés podés” como lo hace ver el "hombre pequeñito" del relato.
Un hombre casado, según el derecho, puede exigir las relaciones sexuales pero no las prácticas antinaturales no consentidas. En el caso de noviazgo, la mujer puede estar o no estar: si no le gusta se va pero en el matrimonio es causal de separación.
Dice Belluscio sobre Prestarse a las relaciones sexuales: “solo es exigible que esas relaciones se entablen de una manera normal por lo tanto constituyen injurias graves de un cónyuge al otro de realizar prácticas antinaturales”.
En “Asaltante”, el personaje avivado dentro de un chiste nada ingenuo y con contenido ideológico por el lugar de enunciación que ocupa a nivel social, incurre en una injuria grave hacia la mujer, además de amenazarla con un arma (que era de juguete y pone en evidencia lo “tonta” que ella fue) para obligarla a consentir una práctica que en casa, ella negó.
En otro plano, sería equivalente a imponer prácticas de fecundación asistida, es decir, imponer semen a las mujeres. Si se impone que por sexo oral se beba el semen también sería válido imponer la fecundación asistida- extracorporal.
En la antigüedad, estaba “legalizada” la supremacía del hombre sobre la mujer, incluso hasta el Derecho Romano aceptaba esta supremacía. Hoy no es así en el Derecho, es igualitaria la relación entre el hombre y la mujer. Además, la Convención de Derechos de la Mujer establece la plena igualdad entre ambos.
Mi amigo Freud dice: “El humorista se conduce como un padre que consuela y muestra a un hijo que la situación temida no es terrible", lo cual hace pensar que al exhibir en un medio este chiste el mensaje final puede haber sido: "tráguese el semen que no es tan feo o será víctima de un asalto”. Para Sigmund, el chiste supone el afloramiento de elementos inconscientes en la realidad.
Creo que hay que revisar el espacio de permisividad que plantea el chiste en un medio masivo de comunicación. ¿Entra en la violencia y el maltrato? ¿En la discriminación? Sabemos que uno de los efectos del chiste es degradar, pero entonces hay que replantearse si este es el modelo cultural que se quiere imponer. ¿Hasta cuándo la mujer tiene que ceder en su sexualidad y aceptar una práctica sexual antinatural no consentida?
Según el psicoanálisis freudiano, el chiste posee una relación directa con lo que la persona que lo emite piensa y ve del mundo, así para poder entablar un chiste es necesario que exista una persona acorde con esta visión de mundo, ya que de lo contrario, nos encontraremos con un comentario poco gracioso y divertido, que a la postre necesitará de una explicación.
¿Está el columnista del Al Cierre de acuerdo con el remate final del chiste que contiene el mensaje a las mujeres de aceptar prácticas antinaturales que no son tan terribles? ¿Y está a favor de esta mentalidad quien maneja el diario?
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