Musicarte: El mérito de iniciar un camino

Desarrollan su labor de enseñanza generosamente pues no reciben pago por su trabajo y brindan conocimientos sin cargo alguno a los jóvenes becarios que participaron del concierto. Un detalle auspicioso es que esta presentación lo fue en el Día de la Música.

Salta, martes 22 de noviembre de 2016. Centro Cultural América. Cierre de la temporada 2016 de la Fundación Musicarte con Música de Cámara. Obras de Vivaldi, Burgmüller, Haydn, Fauré, Guastavino y Piazzolla.

Marcelo Gutierrez, el ex clarinetista de la Orquesta Sinfónica de Salta, merecidamente jubilado, creó hace años la Fundación Musicarte junto a la cantante y flautista Rita Corces, su mujer en la vida diaria. Ambos hacen buena música y comparten una característica no muy frecuente: son pedagogos de alma. Con esa Fundación y con entrega personal, consiguieron armar un núcleo más que interesante de músicos, varios ex colegas de la orquesta, con el objeto de impartir conocimiento musical a niños y jóvenes con inclinaciones artísticas en el arte mencionado.

Es bueno, me parece, señalar quiénes son: Jorge González (violonchelo), Rita Corces (flauta traversa), Marcelo Gutiérrez (clarinete), Aleksandre Urushadze (violín), Eduardo Corces (guitarra) y Germán Duarte (viola). Desarrollan su labor de enseñanza generosamente pues no reciben pago por su trabajo y brindan conocimientos sin cargo alguno a los jóvenes becarios que participaron del concierto: Florencia Gálvez, Sol Rebolledo y Franco Cardoso (violín); Gastón Maldonado (viola), Miguel Pascual (violonchelo), Luciano Miranda y Nicolás Vaca (guitarra); Daniela Suárez y Noel Mazzaglia (piano); María Victoria Cruz (flauta traversa).

Un detalle auspicioso es que esta presentación lo fue en el Día de la Música. En este punto bueno es recordar que el 22 de noviembre se conmemora en homenaje a Santa Cecilia patrona de la música, que perseguida por las autoridades del Imperio Romano debido a sus creencias cristianas, fue arrestada y cuenta la leyenda que cuando estaba por ser ejecutada, entonó un canto de alabanza a Dios.

Seguramente los profesores nombrados ya han informado a estos jóvenes que con talento solamente no se llega a ninguna parte, pero si a ese don se le agrega el esfuerzo del estudio perseverante y continuo, el resultado se verá en algún momento de sus vidas. Agrego algo que aprendí en los años de contacto con este arte sublime: más allá de su dedicación en el progreso de su aprendizaje, jamás se debe abandonar o intentar reemplazar el estudio, la formación académica recibida o a recibirse en la etapa primaria, la secundaria o la universitaria hasta llegar, si es posible, al título profesional. Hay miles de ejemplos en el mundo, aún de artistas del primer nivel, que previamente han podido finalizar su distinción académica.

Por ahora, no importa demasiado comentar las ejecuciones escuchadas pues se tratan de manifestaciones concretadas en la etapa del aprendizaje y aunque todos tienen un grado de mérito, me permito señalar algunas circunstancias que por alguna razón, hacen que haya jóvenes con mayor desarrollo que otros. Ejemplos: Florencia Gálvez (violín) tiene buen fraseo, es afinada, su arco muestra seguridad. Su manejo de las intensidades en los tres nocturnos de Burgmüller anticipa buen futuro. Miguel Pascual (violonchelo) canta con su instrumento. Su mano izquierda es muy buena, pero deberá trabajar más su arcada. Bastante bien Daniela Suárez (piano) en la Fantasía de Fauré. De igual modo Noel Mazzaglia (piano) en una Sonata de Vivaldi. Lo mejor de la noche fue la nº 6 de Las Presencias de ese fino compositor argentino que fue Carlos Guastavino tocada por tres de los profesores con dos alumnos avanzados.

Finalizo. Estudiar música implica el talento natural y el grado de compromiso y seriedad con la que se enfrenta la tarea. Nada en la vida cae por la gracia de Alguien. Lo que sí es posible asegurar que cuando el resultado de un buen estudio permita un buen nivel, la satisfacción personal del músico es irreemplazable.