En un sorprendente episodio televisivo que ahora resurge con renovada atención, Juana Viale puso en aprietos en 2021 al exmandatario argentino Mauricio Macri con una serie de preguntas que mezclaban destreza televisiva y humor agudo. En aquel entonces, el encuentro pareció un simple juego mediático, pero hoy cobra mayor significado.
Todo se desarrolló en el programa conducido por Viale, donde el ambiente relajado predominó desde el principio. Macri, invitado central de la noche, se prestó a conversar en un tono distendido, alejado del clásico formato de discusión política que muchas veces enmarcan estas entrevistas. Este contexto permitió que las anécdotas personales afloraran y diera pie a un singular diálogo.
En pleno desarrollo del programa, la petición que sorprendió a todos fue la de Juana Viale: “Si estuvieras soltero y tuvieras que armar tu perfil en Tinder, ¿le pedirías consejos a Duran Barba?”, lanzó sin titubear. La pregunta no buscaba indagar en el ámbito íntimo de Macri, sino en resaltar su habilidad, o falta de ella, para construir una imagen pública, apoyándose en la figura de su estratega de campaña.
La reacción de Macri no se hizo esperar; con una sonrisa irónica, replicó que él no pediría consejos a Duran Barba, haciendo reír a la audiencia y apuntando en cambio que quizás llamaría a software más tradicional, representado aquí por alguno de sus jóvenes sobrinos, que entienden mejor el manejo de aplicaciones como Tinder.

El diálogo no terminó en este punto. Juana Viale, dominando su papel de entrevistadora ingeniosa, continúo explorando aspectos menos esperados del ámbito político. Le preguntó entre bromas si alguna vez su esposa, Juliana Awada, había utilizado el conocido lema polémico y socialmente resonante: ‘Ah, pero Macri’, como reproche doméstico. Esta pregunta desató una oleada de risas en el estudio, a lo que Maurico respondió que en realidad fue ella quien la usó en su contra mediante una réplica ingeniosa.
El encuentro dejó en claro la capacidad de Juana Viale para abordar temas con una liviandad que rompe la formalidad, algo que pareció intrigar y dejarle a Macri un reto que, al menos en términos de imagen pública, ahora vuelve a capturar la atención nacional. Se resalta así la habilidad para combinar en las entrevistas puntos de sondeo serios con elementos de la comedia televisiva.

