Llegaron un día de diciembre de 2015, y con los mismos aires de superioridad y soberbia que siempre la ha caracterizado, la oligarquía argentina increíblemente avalada por el voto de la ciudadanía, se auto denominó como el mejor equipo de los últimos cincuenta años.
Uno de los elementos distractivos más acentuados mediáticamente por el oficialismo gobernante de los últimos cuatro años, es el concepto de grieta social, que al parecer de la oligarquía que detenta el poder sería lo que en realidad impide el progreso del País en su conjunto.
El próximo martes 10 de diciembre comenzará un nuevo ciclo de gobierno en Argentina, asumirá el Presidente electo Alberto FERNÁNDEZ y la vice presidenta Cristina FERNÁNDEZ de KIRCHNER, liderando un movimiento de signo contrario al neoliberal saliente.
América Latina está convulsionada otra vez más, y asoma en la región una nueva toma de conciencia de los pueblos en busca de su liberación de un modelo que oprime, explota, saquea los recursos, asfixia con deudas, y somete con represión y muerte a quienes resisten.