Premiarán a la Orquesta y al coro Ars Nova. A los salteños nos llenan de orgullo estos logros y considero de justicia mencionar el caso de la sinfónica, que dentro de la década lleva ocho años de existencia y en sus seis primeros fueron conducidos por Felipe Izcaray.
Fue una noche con una oferta de espectáculos realmente llamativa. En el caso de la música académica, tres conciertos. Los tres recitales prometían sus atractivos particulares y finalmente me quedé con el del epígrafe. Resumen: una noche agitada pero en lo que a mi me toco oír, sin desperdicio
26 y 29 de abril; y 3 de mayo: tres recitales de música de cámara, un tipo de música que debe existir en cualquier lugar donde hayan esfuerzos públicos o privados para el desarrollo de la más completa de las artes: la música. La provincia tiene, desde hace años, un departamento de Música de Cámara a cargo de la pianista y pedagoga María Fernanda Bruno.
Solista en conjunción con el director. El concepto estilístico atravesó texturas dinámicas que no admiten error alguno pues en caso de suceder quedan inmediatamente al descubierto y hasta podría arriesgar un término peligroso: virtuosismo.
Nada de lo anticipado ocurrió. Sin mediar explicación de algún colaborador o del mismo director, el repertorio fue diferente. Es oportuno señalar que Gorelik tuvo la partitura en la cabeza y no la cabeza en la partitura pues condujo todo el programa de memoria.
La orquesta no le pertenece a una sola persona, es de la provincia de Salta cuya función es velar por su buena administración. Por noticias dadas por el director titular, autoridades, músicos y funcionarios, la provincia recibió la idea de grabar con nuestra orquesta, música sinfónica argentina.
De Stravisnky, la versión escuchada es una de las tantas que hizo el autor, luego de su estreno, para ser interpretada en concierto. Corresponde a 1919 y en verdad toma siete de los catorce números originales. Sin embargo alcanzan para mostrar su original audacia, su colorido particular y su ritmo deslumbrante.
Raka, fue la segunda esposa de ese notable músico llamado Juan José Castro. Siguió Ginastera. Llegó la famosa 5ª Sinfonía del genial Beethoven. Gorelik hizo la sinfonía al estilo de Karl Böhm o de Georg Solti en cuanto al “tempo”. Sin apuros, por momentos, tal vez lenta, pero en vez de molestar el goce fue mayor.
Y llegó la pianista auspiciada por la Embajada de Israel en Argentina. Dorel Golan es una personalidad demasiado joven aun. Recibió su master el año pasado. Enfrentó esa obra de arte que es el nº 2 de Rachmaninov que Salta gozó de la mano de la rusa Oxana MIikhailoff-Mackov en 2003 en inolvidable versión.
Esta primera presentación de la orquesta ha cubierto todas las expectativas. Su titular Luis Gorelik preparó medulosamente el concierto y el resultado fue óptimo. La sinfonía de Haydn fue hecha con una plantilla poco más que camerística.