Desde que el Papa Francisco dijera públicamente que un sacerdote no puede pararse frente a su feligresía “con cara de vinagre”, pareciera que el ejemplo viniera de arriba, esto es, del Vaticano.
Es probable que ello habría motivado al propio Cargnello, Arzobispo de Salta, que días pasados recomendara a los acólitos de toda la provincia, dado la farragosa y costosa campaña electoral, «NO VOTAR A LOS QUE LES MIENTEN…”
En buena hora -dirán muchos- que la voz de la Iglesia en la persona del Cura Mayor de Salta pusiera paños fríos y claridad mental al electorado local a la hora del comicio, el primero del año. Y la cuestión no quedó allí… Salió a los medios el General Vicario del Arzobispado, el cura Dante BERNACKI, con rango de Monseñor, y llenó de conceptos horripilantes y descalificatorios (muchos con mucha razón y verdad…), hacia los concejales capitalinos, que despertó la iracundia feroz de éstos, y le respondieran al cura.
Décadas antes, era imposible que lo hicieran, dado el respeto a la investidura eclesiástica -recuerdan los memoriosos de este Valle.
Mencionar por parte de Bernacki, frases como: ”SON UNA MÁQUINA DE PERDER TIEMPO… Y UN GASTO INÚTIL DE DINEROS PÚBLICOS…” Otro como:”SON GENTE JODIENDO GENTE…” y otras tantas lindezas gramaticales denostando la “invisible tarea” (sic) de los legisladores comunales, los que menos mal que duran dos años de mandato nada más. Durísima y lapidaria conclusión, no exenta de realidad sobre esta gente que transita por el Concejo Deliberante Capitalino, sin gloria ni pena -señalan sus detractores- incluido el mismo Bernacki, quien después se llamó a silencio.
Lo que más habría calado dolorosamente hondo fue su expresión: “LA CLASE POLÍTICA SALTEÑA SON SORDOS MENTALES”. Agregan los más ácidos: Inmorales y sátrapas descomprometidos de sus congéneres de la provincianía, abusando hasta el hartazgo en beneficio propio, la defectuosa y tramposa legislación electoral vigente, pergeñada por ELLOS mismos. Esto incluye, aunque no lo diga el cura Bernacki, concejales, diputados, senadores y al propio Gobierno de URTUBEY, siendo locales solamente en su discurso.
Un poco, la génesis de este asuntillo fue la peregrina idea de la Hija de VILLITA (El Mayor de los VILLA, ex Intendente capitalino, defenestrado por JUANCA Gober, una década atrás) Socorro V. Concejal, quien habría propuesto la sanción de una Ordenanza para reglamentar PROCESIONES, visto la profusión, cercanía y rito de la Virgen de Urkupiña en la Ciudad, a la que denominara la Virgen boliviana. Así fue que esto habría desatado las furibundas expresiones del Vicario General: ”ES RÍDICULO SACAR UNA ORDENANZA PARA LAS PROCESIONES…” dijo.
El monopolio de esto, las sotanas y los alzacuellos, facultades indelegables que solo tenemos nosotros, los curas… habría pensado el “GENERAL” con sotana, antiguo personaje vallisto de la Curia de Salta. Amén y amén.
– El autor es Periodista – Analista Político – www.tiemposdehoy.org.ar
PARA USTED VICARIOEl Vicario «General» Bernacki lapidó duramente a «sordos mentales»
Realmente NEFASTO sus dichos, ese mensaje se lo TENDRÍA que dar al que estaba frente suyo, ORTUBEI jamás se calentó por los pobres POBRE LOS CATOLICOS CON UN NEFASTO COMO USTED, POBRE IGLESIA, PIDALE PLATA A SU PAPA QUE HASTA EL INODORO TIENE BAÑADO EN ORO, DESPRECIABLE USTED DANTE BERNACKI,