A veces te sucede, como a cualquier animal pedestre, que te invade… casi hasta sin darte cuenta… el tedio insoportable de la tarde del domingo, tengo con el otoño una relación especial, mi viento y mis pies se mueven con libertad entre los árboles desnudos, despojados como la humanidad en los paramos del mundo y la hojarasca, el tedio, la hojarasca y el viento mezclado con mi alma dispersa…pero libre, libre como mi mente, en ese lugar donde no pueden encontrarme, y si me encuentran…ya es demasiado tarde, no importa el lugar de mis deshechos, los hombres libres siempre seremos un enigma sin solución, un punto inaferrable en la hojarasca.
No quiero hablar hoy, de la jueza Sarmiento con su carita esmirriada de calcetín olvidado en el alambre de la soga bajo las ultimas lluvias, y para ser cruel, si ustedes la miran bien, tiene el perfil riguroso de capitana irredenta de campo de concentración de las SS.
Pero no quiero hablar de ella, quiero hablar del padre, el Coronel Sarmiento, 52 causas por delitos de lesa humanidad, tortura, muerte y desaparición de personas, pero leo y escucho que ese pobre “viejito está en silla de ruedas con mal de Parkinson”, los medios de comunicación nos invitan a ser piadosos con este pobre hombre, entonces me viene a la mente Hannibal Lecter, la película, muchos de ustedes que leen este articulo la habrán visto y recuerdan a ese viejo corrompido y millonario postrado en su lecho de plumas y atendido por lacayos de mayordomea impecable y ademanes apropiados, que mandaba a entrenar chanchos carnívoros para vengarse…nada más, de Hanibal Lecter …su desgracia.
Honestamente no encontré a nadie entre los comentarios de la película que se apiadase del millonario viejo decrépito, más bien inspiraba nauseas y desprecio, y dejaba la impresión en todo caso que Hanibal al postrarlo para siempre en su horrido mundo y su ocioso lecho de plumas le había rendido un gran favor a la humanidad.
No seamos hipócritas, convengamos que Antony Hopkins, ese maestro sublime de la representación que con un solo gesto te hace una película, haciendo de Hannibal Lecter nos representa un caníbal, muy, pero muy simpático, pensando precisamente en esta película mientras camino libre entre el viento y la hojarasca con la libre mente metida en el otoño y disperso en la soledad de un páramo sin horizonte y sin espalda, imagino al coronel Sarmiento, padre de la jueza, “el mago de la picana” en su silla de ruedas con su Parkinson, y me pregunto…por que tendrá Parkinson este viejo de mierda, no era boxeador… suele pasar, el diagnostico dice “enfermedad degenerativa”, puede ser… era un degenerado, habrá abusado de “la picana eléctrica” … el mago.
¿Se le metió el voltio 220 por sobre-dosis en el sistema nervioso central?
Me pregunto nada más, ¿cuántas erecciones tuvo en las interminables sesiones de tortura? Seguro que muchas…
Vamos…convengamos que lejos de toda hipocresía, Hannibal Lecter era y es un caníbal simpático y que ese viejo decrepito y corrompido del coronel Sarmiento que cobra sueldo y jubilación como pocos, no merece ninguna compasión que pertenezca a este mundo.
Una sola cosa les pido a todos aquellos que quieran escucharme, en este otoño de libertades que no vendo y esa tierna, dorada primavera que respira entre nosotros, escondida y al acecho como un animal hambriento emboscado en la hojarasca y los empedernidos e irrenunciables sueños, doncella esquiva… tiempo de un espacio blindado por todos los misterios, esa… la hojarasca cómplice de un viento libertario que esconde mi destino, una sola cosa les pido a todos aquellos que quieran escucharme… “os agradeceré que sepan ahorrar vuestro tiempo y por lo tanto…también el mío”, pues no me conmueve en lo mas minino ni su silla de ruedas ni “el calambrillo eterno” de su enfermedad degenerativa que parece más bien una merecida condena que le supo llegar a pesar de una justicia paralizada por la mala conciencia y las complicidades, esa justicia que yace percudida en los rincones de la indiferencia y el olvido, lo que si lamento sin duda, es, que el Parkinson lo haya encontrado en libertad y no en la cárcel con su ajustada cadena perpetua…como corresponde.