AquĆ reunimos siete ideas, junto con las historias de los empresarios y emprendedores que tratan de hacerlas realidad, conciliando el negocio con la responsabilidad social.
En la primera protesta del DĆa de la Tierra, en 1970, Margaret Mead, antropóloga estadounidense y pionera ambientalista, hizo un llamamiento: Ā«Tenemos que aprender a atesorar esta Tierra como algo frĆ”gil, sólo hay una, es todo lo que tenemos. Debemos usar nuestro conocimiento cientĆfico para corregir los peligros que surgieron de la ciencia y la tecnologĆaĀ». RemontĆ”ndonos a esos primeros aƱos āmucho antes de que empezĆ”ramos a manejar autos hĆbridos, y los polĆticos comenzaran a usar palabras como Ā«sustentabilidadĀ» y Ā«huellas de carbonoĀ» para ganar las eleccionesā, Mead y sus camaradas del DĆa de la Tierra eran un grupo marginal. ĀæElla se sorprenderĆa de ver cuĆ”nto se popularizó el movimiento ecologista? Probablemente no. DespuĆ©s de todo, ella dijo una vez: Ā«Nunca dudes que un pequeƱo grupo de ciudadanos considerados y comprometidos puede cambiar al mundoĀ». Todo lo que se necesita es una gran idea. AquĆ reunimos siete de ellas, junto con las historias de los empresarios y emprendedores que tratan de hacerlas realidad, conciliando el negocio con la responsabilidad social.
UNA HAMBURGUESA MĆS VERDE
ĀæQuiĆ©n dirĆa que las hamburguesas podrĆan estropear al planeta? Eso es lo que los ambientalistas dicen que estĆ” sucediendo, a medida que los ganaderos arrasan con la selva brasileƱa y sus vacas emisoras de metano contaminan la atmósfera con gases de efecto invernadero. Nadie ha sido tanto blanco de la ira ambientalista como Blairo Maggi. Aunque es conocido como un magnate de la soja, Maggi se volvió el mejor amigo del bife cuando fue dos veces gobernador de Mato Grosso, el estado fronterizo con los mayores rebaƱos de Brasil, y que ha ayudado a convertir a esa nación en el exportador nĆŗmero uno de carne de vaca. Pero este desarrollador, que en 2005 ganó el premio Sierra MecĆ”nica de Oro de Greenpeace (a los que mĆ”s destruyen el ambiente) por el caos que ocasionó en el Amazonas, se volvió el Ćŗltimo amante de los Ć”rboles en Brasil. La conversación en el campo de Maggi gira alrededor del Ā«desarrollo sustentableĀ», los Ā«crĆ©ditos de carbonoĀ», la Ā«deforestación evitadaĀ», y la carne ecologista. DespuĆ©s de firmar una moratoria en 2006 a la venta de soja cosechada en tierras deforestadas recientemente, en 2009 Maggi extendió la prohibición a la carne bovina del Amazonas. TambiĆ©n ha instado a los rancheros y a los grandes empacadores de carne de Brasil a que depuren sus actividades, e incluso estĆ” usando satĆ©lites para monitorear la deforestación y quema ilegal de bosques. ĀæPor quĆ© Maggi cambió de opinión? Es un negocio inteligente. Ā«Todo el mundo ha llegado a la conclusión de que los bosques deberĆan valer mĆ”s de pie que derribadosĀ», suele decir. Ā«Pero a los granjeros se les deberĆa pagar por elloĀ».
– Mac Margolis
INVERTIR EN LO IMPROBABLE
Dicen que un gran riesgo trae una gran recompensa. Sólo pregĆŗntele a Vinod Khosla, el cofundador de Sun Microsystems que se volvió el capitalista de riesgo mĆ”s aclamado de Silicon Valley. Hoy dĆa, Khosla estĆ” apostando en incipientes compaƱĆas de tecnologĆas verdes, con un fondo de capital de riesgo por US$ 1.000 millones llamado Khosla Ventures. Ā«Me gustan las tecnologĆas que tienen un 90 por ciento de probabilidades de fracasarĀ», dice. Ā«Porque un 10 por ciento de probabilidades de recuperar 100 veces tu dinero es mejor que un 80 por ciento de probabilidades de duplicar tu dineroĀ». Ćl cree que los grandes avances empiezan con ideas tremendamente improbables; Ć©l las llama Ā«tecnologĆas tipo cisne negroĀ» (una referencia a la teorĆa de Nassim Nicholas Taleb sobre lo azaroso e impredecible de los grandes eventos). La bandada de Khosla incluye inversiones en compaƱĆas incipientes de tecnologĆa para baterĆas como Recapping y Pellion, las que describe como Ā«unas cosas realmente a largo plazo en almacenamiento de electricidad, algunas de las cuales ni siquiera son baterĆas realmenteĀ». TambiĆ©n invirtió en una compaƱĆa llamada Solum, que desarrolla una herramienta de medición que permitirĆ” a los granjeros usar menos fertilizante, con lo cual se reducen los residuos daƱinos de nitrógeno. Ā«Ćstas son ideas desmedidas y excĆ©ntricasĀ» que podrĆan tardar de 10 a 15 aƱos en dar frutos. Pero afortunadamente, Ć©l puede costearse su paciencia.
– Daniel Lyons
EL HUMO QUE SE CONVIERTE EN ROCAS
Hablamos mucho sobre reducir el dióxido de carbono, gravarlo, eliminarlo. Pero se puede argumentar a favor de mantener el CO2. Calera, con oficinas en Los Gatos, California, ha desarrollado un proceso que toma el CO2 de una planta de energĆa con chimeneas y lo convierte en cemento. La tecnologĆa reducirĆa el CO2 de dos maneras: primero, disminuyendo notablemente las emisiones de las plantas de energĆa y, luego, sustituyendo a las fĆ”bricas existentes de cemento, una de las principales generadoras de dióxido de carbono. Ā«Eso es lo bueno de estoĀ», dice Randy Seeker, el director de tecnologĆa de Calera. Ā«Matamos dos pĆ”jaros de un tiroĀ». El enfoque de Calera fue pergeƱado por Brent Constantz, un profesor de ciencias de Stanford que estudió cómo los arrecifes de coral se forman en la naturaleza (el dióxido de carbono se mezcla con el calcio para formar carbonato de calcio) y luego halló una manera de imitar el proceso. Calera tiene una planta piloto funcionando en California, y otra programada para inaugurarse en Wyoming el próximo aƱo; la meta es tener plantas comerciales funcionando para 2013 o 2014. Sin embargo, hay algunos grandes obstĆ”culos: si Estados Unidos no impone una legislación que presione a las plantas de energĆa a reducir sus emisiones de carbono, esas plantas probablemente no le paguen a alguien como Calera para que mantenga limpias sus chimeneas.
– Daniel Lyons
ATRAPAR UNA OLA
MĆ”s del 70 por ciento de la superficie terrestre estĆ” cubierto por agua, la mayorĆa de ella en los ocĆ©anos que se agitan y chocan entre sĆ con una energĆa acumulada. ĀæQuĆ© tal si se pudiera aprovechar esa energĆa? Como han descubierto muchos inversionistas verdes con el paso de los aƱos, atrapar una ola no es una empresa fĆ”cil, porque los ocĆ©anos son tan duros con el equipo y la energĆa producida es costosa. Ahora, gracias (irónicamente) a las grandes petroleras, la cosecha de los mares es factible. La bĆŗsqueda de petróleo y gas enterrados en las profundidades del ocĆ©ano y las capas de hielo polares ha proveĆdo una nueva generación de materiales y equipo que pueden soportar la sal, los vientos huracanados, las olas gigantescas, la presión aplastante del agua y el choque tĆ©rmico. Hace un aƱo, 10 firmas energĆ©ticas obtuvieron luz verde para establecer granjas de olas y mareas fuera de las costas de Escocia, con planes de generar suficiente energĆa para abastecer 750.000 hogares para 2015. Plantas piloto tambiĆ©n se han establecido en Portugal, Indonesia, TaiwĆ”n y el litoral noreste de Estados Unidos (los enterados hablan del Ā«golfo de MaineĀ»). La Junta de Marina de la Fundación Europea de Ciencias concluyó hace poco que Europa podrĆa obtener la mitad de su energĆa de los mares para 2050. Todo lo que se necesita es que suficientes inversionistas pĆŗblicos y privados se arriesguen.
– Mac Margolis
MICROBIOS LABORIOSOS
Los microbios viven en cubas de fermentación, se alimentan de suciedad, y al final de la semana puede matarlos. En pocas palabras, son los empleados perfectos. Un conjunto de compaƱĆas incipientes y grandes multinacionales estĆ”n despertando el poder del metabolismo: la interacción que ocurre cuando un organismo vivo ingiere alimentos y los convierte quĆmicamente en algo mĆ”s. No es una idea nueva. Por siglos, la humanidad explotó la levadura para producir cerveza y queso. Pero ahora las compaƱĆas estĆ”n buscando los microbios para alimentar su auto. BioCee, de Minneapolis, estĆ” trabajando en microbios que pueden absorber luz solar y dióxido de carbono y convertirlos en un sustituto del petróleo. La Universidad de Stanford ha descubierto un microbio que usa luz solar para dividir el agua en hidrógeno y oxĆgeno (lo cual podrĆa convertir en realidad la industria del hidrógeno anunciada en la dĆ©cada de 1990). Amyris, de Emeryville, California, ha desarrollado levadura genĆ©ticamente modificada que produce algo similar a la gasolina. Ā«Podemos manipular microbios para que hagan nuestro trabajoĀ», dice Steve Jurvetson, un capitalista de riesgo de Draper, Fisher, Jurvetson, que ha invertido en las compaƱĆas incipientes de sĆŗper microbios Genomatica y Synthetic Genomics. ĀæEl lado negativo? Los supermicrobios son difĆciles de crear y difĆciles de producir en grandes cantidades, y no sobreviven bien.
– Michael Kanellos
BASURA PARA BEBER
Para algunos, el aroma de un basurero es dulce. Ello se debe a que las cosas que desechamos podrĆan ayudarnos a salvar al planeta y darnos utilidades. El plĆ”stico estĆ” hecho de petróleo, asĆ que encontrar la manera de reusarlo nos harĆa menos dependientes del petróleo. Y los aparatos elĆ©ctricos caseros que desechamos estĆ”n llenos de elementos como nĆquel, cobre y litio, los cuales un dĆa podrĆan escasear. ĀæPor quĆ© no explotar su propia basura? Ćse es el plan en BĆ©lgica, donde una compaƱĆa britĆ”nica, Advanced Plasma Power, planea empezar a excavar en basureros, en parte para alcanzar los metales enterrados, asĆ como el gas metano que podrĆa generar electricidad. Axion International, de New Providence, Nueva Jersey, encontró la manera de fabricar pilotes, vigas y otros componentes de la construcción con plĆ”stico reciclado. ĀæCuĆ”n fuerte es? En Fort Bragg, el EjĆ©rcito de EE. UU. ha erigido un puente para tanques con llantas de ferrocarril y vigas de Axion International. Dos aƱos atrĆ”s, Singapur instaló un sistema que convierte aguas residuales en agua potable. Pero ĀæquĆ© tal si este proceso tambiĆ©n permitiera hacer dinero? Mark Shannon, en la Universidad de Illinois, estĆ” trabajando en un dispositivo que puede convertir las aguas residuales humanas en agua dulce, metano y minerales que podrĆan venderse en el mercado abierto.
– Michael Kanellos
ILUMINADOS
Las mejores ideas ecologistas son aquellas que le ahorran recursos de inmediato, sin algĆŗn tipo de subsidio o legislación gubernamental. Y no hay mejor ejemplo de ello que la iluminación LED. Claro, los focos LED cuestan mĆ”s que los tradicionales; pero tambiĆ©n ahorran toneladas de dinero en electricidad al requerir menos energĆa para dar la misma cantidad de luz. Ā«Si usted gasta US$ 100.000 para modernizar un estacionamiento con luces LED, le puedo ahorrar US$ 100.000 al aƱo en electricidadĀ», dice Charles Szoradi, director ejecutivo de LED Savings Solutions, en Devon, Pensilvania. Aun mĆ”s, esos focos LED le durarĆ”n 10 aƱos, por lo que esa inversión inicial de US$ 100.000 podrĆa darle US$ 1 millón en ahorros netos. Con razón, las grandes compaƱĆas estĆ”n optando por la iluminación LED, entre ellas Wal-Mart, que anunció planes de poner luces LED en 650 tiendas. Ese acuerdo y otros similares estĆ”n alimentando un auge para Cree, Inc., con oficinas en Carolina del Norte, la cual hace los semiconductores usados en las luces LED, asĆ como algunos focos LED propios. DespuĆ©s de varios aƱos de crecimiento modesto, las utilidades de Cree se dispararon. Las ventas en el aƱo fiscal de 2010, que terminó en junio, crecieron 53 por ciento a US$ 867 millones, y los analistas esperan que las ventas alcancen los US$ 1.200 millones en el presente aƱo. Con cifras como Ć©sas, nadie puede negar que ser medioambientalista es una idea brillante.
– Daniel Lyons
– Newsweek
7 grandes ecologistas
creo qe son ideas mui buenas ,, y qe todos nosotros tambien podemos ayudar a salvarnos,, a savar nuestro planeta,, ayudando apagando las luces cuando no las utilizamos ,, no desperdiciar tanta agua… son cosas simples pero productivas…