Con este estilo de mensaje estamos frente a una gruesa estrategia de persuasión publicitaria.
Esta grosera fórmula publicitaria de perfilar una modalidad polĆtica es la prueba acabada de que estamos ante una manera conservadora y tradicional de desplegar la teorĆa polĆtica, que no es otra que del reduccionismo extremo (extremadĆsimo) del mensaje polĆtico (los afiches con la foto del candidato, pero sin palabras. La campaƱa de los mudos vivientes. Nada de contenido, nada de propuesta, sino todo jugado a las extremadas formas de la propaganda polĆtica, en donde el receptor final (o sea, el ciudadano elector) es lo mĆ”s cercano a un idiota Ćŗtil, y no un componente del pueblo vivo. Convengamos que se invierte la categorĆa del destinatario del sufragio, para quedar al que se lo debe servir en la mesa ciudadana, como un ente abstracto e invisible, cuando no de absoluta inutilidad. El ciudadano soberano pasa a ser un reverendo inepto y hasta podrĆamos decir, inservible.
Con este estilo de mensaje estamos frente a una gruesa estrategia de persuasión publicitaria, propia de las ventas masivas de productos alimentarios o de cualquier otra Ćndole, en que se āatacaā directamente a las bases cerebrales y a las instancias subliminales de la conducta, tĆ©cnicas que se suman a las ya existentes (probadas) para incitar a los āconsumidoresā a la acción deseada, laxas tĆ”cticas de seducción masiva. Son esfuerzos aplicados a un plano que escapa a la conciencia comĆŗn (menos aĆŗn de los militantes), de modo tal que son incitaciones frecuentemente y en cierto sentido oculto y con las que se manipula diariamente. Prueba de ello, es que la campaƱa citada, estĆ” desplegada en grandes carteles expositores a lo largo de la ruta, en spot radiales y televisivos, de firme anonimato, pero de clara referencia. Todos entienden a quiĆ©n hace referencia, concretamente, y que apuntan a la captación de un electorado indeciso e indefinido.
Lo que si se comprende, fehacientemente, es que estamos ante un descarado vaciamiento del mensaje y de la configuración del electorado como un verdadero ser inferior, al mejor estilo de los comunicadores conservadores en que el ciudadano era despectivamente, āDoƱa Rosaā, algo asĆ como āDon Nadieā o ā N N ā. Por quĆ© no reconocer que el actual ciudadano estĆ” muy lejos de este idiotismo cĆvico y que ha llegado a una victoriosa mayorĆa de edad, gracias a la fuerza de la nueva Democracia ganada en esta dĆ©cada. Estamos ante un ciudadano que ha ganado, fuertemente, en madurez cĆvica y que estĆ” liberado, ampliamente, para saber quiĆ©n es quiĆ©n en este reparto de elecciones. Quienes son los que vendieron la Nación (brutalmente) y quienes le devolvieron la Fe y la esperanza popular. El pueblo, en su mayorĆa, rechaza, con conocimiento e ilusión prospectiva, los alcances nefastos de las anteriores polĆticas neoliberales.
LAS FORMAS OCULTAS DE LA PROPAGANGA POLĆTICA
Mucho se ha ganado en esta madurez cĆvica, sobre todo en la comprensión sobre las tĆ”cticas de la manipulación masiva que intentan meter en el tĆŗnel oscuro de las motivaciones inconscientes al ciudadano ādescuidadoā, pretendiendo someterlo a la retórica patronal tradicional. Esa investigación motivacional que indaga en la oscuridad cerebral para sondear las preferencias emocionales y afectivas de las personas y que las llevan a tomar decisiones compulsivas en el campo del sufragio nacional. Los analistas motivacionales (los Publicistas de campaƱa) , al trabajar con los manipuladores de sĆmbolos, hacen mĆ”s irracionales (indefinidas y profundas) la asumisión de ideas y toma de partido en una conducta electoral (el difundido fenómeno de Marketing de campaƱa). El ciudadano soberano, cada vez tiene que estar mĆ”s advertido de las implicancias de estos persuasores profesionales, ligados a las Agencias de publicidad y a las Relaciones PĆŗblicas y cuyo oficio es el estudio de las profundidades motivacionales, para operar en las conductas inmanejables de la mente.
Frente al canibalismo y el miniaturismo incompetente de este mensaje negativista/mal intencionado/vacĆo/inoperante/mĆnimo/abreviado/parco/escaso y evitativo de la verdad, estĆ” Ella, que representa el esclarecimiento/la fluidez/la pedagogĆa/la apertura/la competencia/la cooperación/ la representatividad/la holgura/el regocijo y la alegrĆa. Ella, que le hizo comprender al pueblo que su realidad no se reduce al territorio nacional, sino que es parte de un continente mayor de hermanos y comunidades Ć©tnicas integradas, en un espĆritu continental/económico/lingüĆstico/cultural y social complementario. Ella, que no se considera eterna y anhela dejar un legado estructural que contemple la superación en todas sus dimensiones, incluida la cientĆfica. Ella, que tenazmente, habla en nombre de todos y no de estas mezquinas minorĆas que tienen el centro de su espĆritu en el ombligo. Por estas esencialidades es que la prefiero a Ella y no a Vos.

