Una bebé filipina se convirtió, simbólicamente, en la habitante número 7 mil millones del Planeta
Asia acogió simbólicamente el ser humano número siete mil millones, una pequeña filipina llamada Danica cuyo nacimiento fue celebrado en Manila e ilustra los inmensos retos del crecimiento demográfico.
Danica May Camacho, nacida el domingo, dos minutos antes de la medianoche, en el José Fabella Memorial Hospital, un centro público de la capital filipina, es una espléndida pequeña de de 2.5 kilos.
Sus padres, Florante Camacho y Camille Dalura, fueron felicitados por representantes de las Naciones Unidas que le llevaron una tarta.
«Es muy hermosa. No me acabo de creer que sea la habitante siete mil millones del planeta», comentó emocionada Camille Dalura en la sala de partos, invadida por la prensa.
Según estimaciones de la ONU, que subraya la necesidad de redistribuir la riqueza para combatir las crecientes desigualdades, cada país celebrará de manera distinta este nuevo récord de explosión demográfica: algunos escogerán a un bebé cuyo nacimiento marque simbólicamente el suceso, y otros organizarán rallys o festividades.
En Zambia, se llevará a cabo un concurso musical, y en Vietnam, un concierto titulado «7 Billion: Counting On Each Other» (siete mil millones de personas apoyándose mutuamente). En Rusia, las autoridades repartirán regalos a algunos recién nacidos, mientras que en Costa de Marfil, actores locales ofrecerán un espectáculo.
Sin embargo, para el Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el día que marca la existencia de siete mil millones de seres humanos no es motivo para alegrarse, ya que los recién nacidos llegarán a un mundo contradictorio, en el que hay a la vez «mucha comida y mil millones de personas que se van a dormir hambrientas cada noche».
«Mucha gente goza de lujosos estilos de vida mientras muchos otros viven en la pobreza». El récord demográfico de hoy debería ser visto como «un llamado a la acción».
– EFE – 31/10/11
