Hizo un balance de su gestión.
SeƱores gobernadores, miembros de la Corte Suprema, representantes de los cuerpos diplomƔticos, invitados especiales, miembros del Congreso, queridos argentinos.
Estoy acĆ” por segunda vez abriendo un perĆodo legislativo. Espero que este aƱo en la relación del Poder Ejecutivo con el Congreso podamos repetir mucho de lo que vivimos el aƱo anterior: un trabajo responsable y colaborativo. Juntos pudimos ir mĆ”s allĆ” de nuestras legĆtimas diferencias y aprobar leyes necesarias para comenzar a resolver muchos problemas.
Empiezo, entonces, agradeciendo la buena voluntad de estas cĆ”maras y convocĆ”ndolas a seguir avanzando. Agradezco tambiĆ©n a todos los argentinos por entender que para conseguir los cambios que necesita el paĆs hace falta tiempo.
Siempre supimos que el camino iba a ser difĆcil. Son muchos los que no quieren que las cosas cambien, que se resisten, que ponen palos en la rueda. Pero eso no nos tiene que desanimar. Tenemos que seguir avanzando, aferrados a nuestras convicciones y a nuestros valores, convencidos de que somos mejores que esta vida que estamos llevando.
Los argentinos tuvimos que poner el hombro pero estamos logrando cambios. Juntos estamos sentando las bases sobre las que un paĆs crece: rutas, puertos, agua, cloacas, energĆa, puentes, aeropuertos. Eso que faltaba hacer y no se hacĆa, porque nadie se animaba al largo plazo, a cambiar las cosas en serio, a construir las bases para edificar el paĆs que queremos.
Era mƔs fƔcil mirar el corto plazo, que puede ser atractivo pero se agota y deja a muchas personas peor que antes.
Estamos construyendo la estructura fundamental de un paĆs que nos contenga a todos, a los argentinos del presente y del futuro.
Superamos lo mĆ”s difĆcil de esta transición y el paĆs estĆ” cambiando. Argentina se estĆ” poniendo de pie. Aparecen las seƱales de una mejora en la economĆa. El 2017 serĆ”, estoy seguro, mejor que el aƱo anterior.
Y mÔs importante aún, lo mismo pasarÔ en 2018 y 2019. Cada año vamos a estar mejor porque estamos sentando bases sólidas y duraderas.
Nuestro desafĆo mĆ”s grande es sacar a millones de argentinos de la pobreza. Para hacerlo necesitamos mĆ”s acuerdos y mĆ”s realidades, menos exaltación y menos sĆmbolos, menos relato y mĆ”s verdad.
Hablar con la verdad es comunicar las cifras, las reales, y tambiĆ©n hablar de los obstĆ”culos que encontramos y decirles que la situación requiere del aporte de todos. Es convocar a participar para que todos los argentinos colaboremos juntos en la tarea de cambiar al paĆs. Es reconocer que este camino conlleva dificultades y tomar las medidas para cuidar a los que mĆ”s sufren.
Como paĆs, tenemos que hacernos cargo de nuestros problemas y dar respuestas contundentes que exigen un cambio de mentalidad y una nueva manera de vincularnos. Lo que complica nuestro desarrollo son nuestras propias limitaciones, nuestra tendencia a empantanarnos en problemas y rechazar las soluciones posibles.
Hay que acabar con el enfrentamiento que nos ha estancado y dar paso a una cultura del diÔlogo, de comprensión, de trabajo y entusiasmo.
A algunos les parecerÔ menos épico que la retórica de las grandes batallas, pero no asumimos la presidencia para que nos hagan un monumento.
Estamos acĆ” para construir una Argentina donde cada persona pueda proyectar la vida que espera.
No creemos en los liderazgos mesiĆ”nicos. Vinimos a la polĆtica a aportar soluciones, dialogando y trabajando juntos. Sigamos colaborando unos con otros. Con la humildad y la madurez de entender que el cambio se logra juntos, dĆa a dĆa.
Hace un aƱo compartĆ el diagnóstico de la situación en que encontramos el paĆs cuando asumimos: venĆa de aƱos de simulación y de un intento intencional y organizado de ocultar los verdaderos problemas. Desde ese dĆa, pasaron 12 meses de trabajo para revertir esta situación y poner en marcha un plan de gobierno integral, con 8 objetivos y 100 prioridades. Este plan nos guĆa en esos tres sueƱos que el aƱo pasado los invitĆ© a compartir: pobreza cero, combatir al narcotrĆ”fico y unir a los argentinos.
Hoy, quiero compartir esos avances en la hoja de ruta para que todos los argentinos sepamos hacia dónde vamos, cuĆ”l es el rumbo y la visión general del paĆs que proyectamos.
Mi principal preocupación y prioridad es reducir la pobreza. Y como ya lo he dicho muchas veces, espero que nuestro gobierno, mi gobierno, se evalĆŗe por el Ć©xito que tengamos en este objetivo. Porque gobernar es una tarea humana. Implica acompaƱar y cuidar a quienes necesitan una respuesta del Estado. Implica tambiĆ©n tomar las medidas necesarias para que el paĆs crezca y genere oportunidades para todos.
MƔs adelante voy a referirme a estas medidas, pero primero quiero hablarles de aquellos que necesitan una respuesta mƔs urgente.
Recibimos un paĆs donde 1 de cada 3 argentinos estĆ” en la pobreza o la exclusión total. Es una cifra real, segĆŗn las estadĆsticas del INDEC que despuĆ©s de muchos aƱos podemos volver a confiar.
Es mucho mÔs que un número. Son personas que, mientras estamos acÔ en este recinto, esperan soluciones concretas.
Pese a los miedos que muchos querĆan imponer, mantuvimos, ampliamos y fortalecimos derechos sociales, principalmente en jubilaciones, asignaciones familiares y tarifas sociales.
Hicimos realidad muchos derechos que estaban sólo en los papeles y ademÔs creamos nuevos derechos como la Pensión Universal a los Adultos Mayores.
Con casi 9 millones de asignaciones familiares, alcanzamos el valor mĆ”s alto de la cobertura de este rĆ©gimen. MĆ”s de 1 millón y medio de chicos comenzaron a recibir asignaciones familiares o por hijo. Y no esperamos que vengan a las oficinas de la Anses, fuimos a buscar a todos los chicos que no tenĆan ni DNI.
La mejor manera de igualar oportunidades es llevar el Estado donde antes no llegaba. Sin clientelismos ni punteros. Implementamos El Estado en tu Barrio, operativos en los lugares mƔs vulnerables, donde se puede tramitar el DNI, la AUH, vacunar a tus hijos y asesorarse sobre empleo, tarifas sociales y otros servicios.
La presencia del Estado tambiĆ©n se traduce en obras de infraestructura social. No podemos permitir que en un paĆs como el nuestro haya 12 millones de argentinos viviendo en villas y barrios precarios, sin agua ni servicios bĆ”sicos.
Cuando les digo que trabajamos en serio para construir las bases del crecimiento hablo de esto. De algo tan bƔsico como abrir una canilla y que salga agua limpia.
Ya identificamos las zonas mĆ”s crĆticas. Este aƱo vamos a mejorar la situación de mĆ”s de 480.000 familias, urbanizando 381 asentamientos informales, con agua potable, cloacas, veredas iluminadas y espacios pĆŗblicos de calidad.
Estamos terminando obras de agua y cloacas en mĆ”s de 100 localidades de las mĆ”s vulnerables, la mayorĆa en el territorio del Plan Belgrano, como es el caso de la comunidad āWichi Asunciónā, en Salta, donde para fin de aƱo 650 familias tendrĆ”n por primera vez agua potable.
Recibimos el paĆs donde sólo el 41% de los argentinos tenĆa cloacas. Al fin de estos cuatro aƱos el 75% las tendrĆ”n y el 100 por 100 en las zonas urbanas tendrĆ”n agua potable.
15 millones de argentinos hoy no tienen ni obra social ni prepaga. Creamos la Cobertura Universal de Salud para que estén protegidos y si tienen un problema reciban atención.
El año pasado fortalecimos a las obras sociales sindicales, reconociendo una deuda histórica que reclamaban y haciendo reformas para servir mejor a sus afiliados.
La columna vertebral de nuestro sistema de salud es la atención primaria. AcĆ” estĆ” Luis, un mĆ©dico de La Rioja, que hizo treinta dĆas seguidos guardia para atender las emergencias. Eso demuestra todo lo que tenemos por hacer pero tambiĆ©n el enorme compromiso que tienen nuestros mĆ©dicos por cuidarnos.
Me importa que cada chico, cada adolescente y adulto tenga los conocimientos y las herramientas para proteger su salud.
Lanzaremos en los próximos dĆas el Plan de Personas con Discapacidad, porque tambiĆ©n queremos trabajar los derechos humanos de hoy. La vivienda y la salud son fundamentales, pero las verdaderas oportunidades nacen con la educación.
Estamos decididos a llevar adelante una revolución educativa en todo el paĆs. Queremos que a nuestro futuro le sobre crecimiento sin pobreza, desarrollo sin exclusión y maestros sin frustraciones. Queremos que a los jóvenes el futuro se les presente como un desafĆo, donde las oportunidades los encuentren a diario.
Tenemos que inspirarnos en los chicos, que tienen la imaginación mÔs pura, el corazón mÔs honesto, la mirada mÔs profunda y la confianza mÔs plena.
La confianza de los pequeƱos nos obliga a ser grandes. Es su futuro lo que estƔ en juego, y nuestras decisiones deben ir mƔs allƔ de cualquier diferencia.
La educación nos une. Tenemos que revolucionar la educación para que vayan a la escuela con el entusiasmo de aprender y que no abandonen. Hoy la mitad de los chicos no termina el secundario.
En pocos dĆas lanzaremos el programa AsistirĆ©, para detener la deserción e ir a buscar a aquellos que ya abandonaron. Nazcan donde nazcan, los chicos tienen que tener las mismas oportunidades.
Aprendan donde aprendan, tienen que contar con la tecnologĆa para estar conectados entre sĆ y con el mundo. Ya no hay distancias para las escuelas rurales. Conectaremos 2.000 a internet a travĆ©s del satĆ©lite ARSAT-2.
Y estamos trabajando para que cada vez mĆ”s jóvenes puedan llegar a la universidad y recibirse. Las universidades pĆŗblicas tienen un rol fundamental. Por eso aumentamos su presupuesto y las articulamos con los demĆ”s sistemas educativos y el cientĆfico.
Los docentes tienen un papel clave. Necesitamos docentes formados, motivados y reconocidos. EnseƱen donde enseƱen, tienen que poder realizarse en sus vocaciones y tener un salario digno.
Tenemos que apoyarlos en su tarea, especialmente cuando son vĆctimas de agresiones, como es el caso de Mónica y Raquel, en Rosario de la Frontera, Salta, que cuando quisieron no pasar a una chica de aƱo fueron agredidas por su madre delante de las demĆ”s alumnas. O MarĆa Marta, que por querer tomar un examen fue amenazada con una bala.
Para cuidar a los docentes, que no creo que Baradel necesite que nadie lo cuide, les pido que sancionen una ley que agrave las penas a quienes los agreden. Y para mejorar, hay que medir. En 2016, casi 900 mil alumnos participaron del Operativo Aprender.
Les pido que traten el proyecto de creación del Instituto de Evaluación de la Calidad Educativa con la profundidad que se merece. Para trabajar juntos, impulsamos el Compromiso por la Educación, donde la comunidad educativa y las provincias tienen voz y participan.
Esta revolución educativa necesita sumarse a los impresionantes cambios tecnológicos que vivimos. Hace un año prometimos que, continuando un programa del anterior gobierno, en cuatro años hasta el pueblito mÔs alejado iba a estar conectado a internet. En 2015 contÔbamos con 65 localidades conectadas. Hoy hemos triplicado esa cifra y a fin de año serÔn 800.
Dije que lo mĆ”s urgente es ocuparnos de los mĆ”s vulnerables. Cada 37 horas una mujer muere por violencia de gĆ©nero. Todos nos unimos en el grito āNi una menosā. Es un desafĆo que tenemos que encarar juntos, poniendo fin a la violencia machista.
Tenemos que terminar con los patrones culturales que naturalizan la agresión a la mujer. El elemento fundamental es la educación, desde la polĆtica, la escuela y en cada casa. Por eso pusimos en marcha el Plan Nacional contra la violencia de gĆ©nero.
El año pasado avanzamos en una medida indispensable para cuidar a nuestros abuelos. Con la reparación histórica, terminamos con una estafa de décadas y hoy casi 1.000.000 de jubilados tienen lo que les corresponde.
Para reducir la pobreza, la Argentina tiene que crecer. Hace cinco aƱos que no crecemos ni generamos empleo. Hay mucha gente que sufre pero estamos saliendo.
En 2017 la economĆa va a crecer. Estamos trabajando en las cuestiones de fondo para que sea el comienzo de un perĆodo de crecimiento sostenido, aƱo a aƱo. Debemos crear un contexto de confianza; confianza en nuestro potencial de crecimiento y en que la inflación estarĆ” bajo control.
La inflación es tóxica. Destruye el salario de los trabajadores, dificulta ahorrar, paraliza la inversión y nos impide mirar a largo plazo.
Los gobiernos anteriores la fomentaron y la quisieron esconder. Nosotros la enfrentamos y hoy estÔ en un claro camino descendente. El Banco Central cumplió con sus metas: en el segundo semestre la inflación fue del 8,9%, que anualizada es la mÔs baja desde el 2008.
La tendencia es clara. Empresarios y trabajadores deberĆan tener en cuenta las nuevas metas que se ha impuesto el Banco Central para el 2017 de una inflación entre el 12% y el 17%.
El Banco Central se fijó un objetivo para 2019 de una inflación de menos del 5%. Sabemos que eso es posible con un Banco Central independiente. La experiencia muestra que los paĆses que bajaron su inflación crecieron muchĆsimo mĆ”s al conseguirlo.
Ya probamos con alta inflación: la economĆa crece menos y los salarios siempre son alcanzados y superados por ella.
Durante aƱos el Estado le dio la espalda a esta realidad y se negó a actualizar el mĆnimo no imponible del Impuesto a los Ingresos. Nosotros revertimos ese daƱo, actualizando el mĆnimo no imponible y corriendo las escalas sin caer en el populismo irresponsable.
Gracias a la confianza que generamos, el aƱo pasado salimos del default que nos aisló durante 15 aƱos. Eso nos permitió incorporarnos al mundo y tener credibilidad internacional. Hoy el paĆs se financia en el mercado a tasas menores, el crĆ©dito comienza a fluir para las familias y las empresas.
Entre 2015 y 2016 redujimos el déficit fiscal del 5,2% al 4,6% del PBI. Después de años de manipulación, sancionamos un presupuesto calculado sobre números reales. Para 2017, nos comprometimos a cumplir con la meta de 4,2% de déficit, y las metas del 2018 y 2019 son de 3,2% y 2,2%.
Un claro ejemplo de que la confianza aumenta es el Ć©xito del sinceramiento fiscal. Al 31 de enero recaudamos casi 115 mil millones de pesos, lo que nos permitirĆ” hacer los pagos de la reparación histórica a los jubilados. Sobre esa base de confianza tenemos que trabajar para ser cada dĆa mĆ”s competitivos.
Queremos una Argentina que fortalezca su cultura del trabajo y retribuya ese trabajo para que cada vez mejores estƔndares de vida alcancen a los argentinos.
Para enfrentar las dificultades de la transición fuimos tomando las medidas que hacĆan falta. Modificamos el seguro de desempleo y lanzamos el programa de transformación productiva para ayudar a quienes tienen proyectos de crecimiento a encontrarse con los trabajadores que necesitan reinsertarse en empleos sostenibles.
La Argentina tiene grandes oportunidades en distintos sectores. Los argentinos que trabajan en el campo tienen potencial para ganar lugar en los supermercados del mundo.
Al mejorar sus condiciones, los productores respondieron con inversión y crecimiento. En 2016 la venta de tractores aumentó 25%, la de cosechadoras 54%, la de sembradoras 80%. Estamos teniendo la cosecha mÔs alta de la historia de trigo, una cosecha récord total de 130 millones de toneladas. Esto significa mÔs exportación, mÔs comercio, mÔs transporte y mÔs trabajo en toda la Argentina. Abrimos 22 nuevos mercados internacionales para 40 productos nacionales.
El turismo puede traer millones de personas. DespuĆ©s de 15 aƱos reglamentamos la ley que devuelve el IVA en hotelerĆa a los turistas extranjeros.
Tenemos que encontrar, entre todos, la manera responsable de aprovechar la gigantesca potencialidad minera que tenemos en nuestro paĆs, cuidando el ambiente y favoreciendo a la gente. Y tenemos decenas de sectores industriales y de servicios de nivel internacional.
Con estas y otras actividades, dialogando con empresarios y trabajadores, tomamos medidas como el Plan Nacional de Turismo y la Ley Autopartista.
Necesitamos una ley de emprendedores para que quienes tengan una idea puedan lanzar ese proyecto con facilidad. Como la Ley PyME, que generó alivio fiscal, fomento a inversiones, menos retenciones, mÔs crédito, ahora necesitamos darle un empuje a los emprendedores.
Para que la Argentina se convierta en un polo tecnológico, enviaremos una modificación a la Ley de Protección de Datos Personales: asĆ, mĆ”s empresas podrĆ”n radicarse y generar trabajo.
2016 fue el primer año desde que se impuso el cepo cambiario en 2011 en el que aumentaron las exportaciones: 2% en dólares y 7% en cantidades respecto de 2015.
Pero tenemos que cambiar mucho para que la productividad y las exportaciones lleguen a nuestro real potencial.
Necesitamos una reforma tributaria seria y profunda para dejar de aplastar a quienes crean y tener un sistema mÔs equitativo, progresivo y simplificado. Este año trabajaremos juntos en este camino en la Comisión Bicameral para la Reforma Tributaria.
Las actitudes oportunistas nos han impedido consensuar una reforma. Nación y provincias tenemos que ir a esta discusión con generosidad, responsabilidad y una visión de largo plazo para encarar un problema que arrastramos hace décadas.
TodavĆa tenemos pendiente la reforma de la ley de coparticipación que, segĆŗn nuestra Constitución, deberĆamos haberlo hecho hace 20 aƱos.
Estamos acompañando a quienes quieran aumentar la productividad. Durante 2016, casi un millón de personas participaron en programas de empleo y capacitación.
La competitividad no se consigue con una devaluación, ni a costa de los trabajadores. La conseguimos juntos, desatando trabas, en un camino largo pero duradero.
El acuerdo de Vaca Muerta nos muestra el camino, donde Nación, provincias, trabajadores y empresas fijamos las condiciones para recuperar el liderazgo y el empuje en nuestra producción de energĆa y ya se empiezan a recibir las primeras inversiones.
Para crecer, necesitamos mÔs crédito a menores tasas, a plazos mÔs largos y en nuestra moneda. Esto se construye con confianza, con tiempo, con el Estado que reduce su déficit fiscal y con bancos públicos mÔs comprometidos con el desarrollo de las PyMES.
También con mejores regulaciones: el Congreso ya tiene una nueva ley de Mercado de Capitales para canalizar el ahorro para la inversión y la generación de empleo.
La ciencia, la tecnologĆa y la innovación son clave para el crecimiento. Vamos a fomentar la inversión pĆŗblica y privada en investigación cientĆfica, desarrollo tecnológico e innovación productiva.
Queremos que los cientĆficos puedan hacer cada vez mĆ”s y mejor investigación, y crear un puente donde la vinculación y la transferencia con el sector productivo sea una realidad.
Tenemos que lograr que el desarrollo llegue a todo el paĆs. Con el Plan Belgrano empezamos a saldar una deuda histórica con las provincias del norte. Y en febrero lanzamos el Proyecto Patagonia con todos los gobernadores de la región.
Las economĆas regionales necesitan infraestructura para crecer. Estamos implementando el Plan Nacional de Transporte mĆ”s ambicioso de la historia, que va a mejorar la seguridad de todos los argentinos y generar decenas de miles de puestos de trabajo.
El Plan tambiĆ©n va a bajar los costos logĆsticos, ayudando al desarrollo integral del paĆs y evitando que mĆ”s argentinos tengan que abandonar el lugar donde nacieron en busca de un trabajo.
Las obras generan trabajo y ponen en marcha el paĆs.
En cuatro aƱos esperamos construir 2.800 kilómetros de autopistas, los mismos que tenĆamos cuando llegamos. Ya hay 1.100 en construcción y para el fin de este aƱo vamos a tener 25.000 kilómetros de rutas en obra, algo inĆ©dito en la historia de la Argentina.
El Plan Ferroviario de Cargas incluye la reparación de 1.600 kilómetros de vĆas del Belgrano Cargas, ya hay 500 km en reconstrucción. TambiĆ©n una demanda histórica de las provincias del norte y para fin de aƱo esperamos poner en reconstrucción el San MartĆn Cargas.
Estamos modernizando los aeropuertos para mejorar su seguridad, duplicar el trƔnsito aƩreo, aumentar las exportaciones y fortalecer el turismo.
Con las obras que hicimos en el aeropuerto de TucumÔn la exportación de arÔndanos creció un 58%. En 2016 dimos pasos concretos para garantizar la seguridad energética y mitigar el impacto en el cambio climÔtico.
DespuĆ©s de una dĆ©cada de despilfarro y corrupción, empezamos a normalizar el sector energĆ©tico para que las familias, los comercios y las fĆ”bricas tengan energĆa cuando la necesitan.
En este proceso no dejamos a nadie atrĆ”s: hoy casi 4 millones de usuarios reciben tarifa social. Eso es 1 de cada 3 hogares. Tenemos tambiĆ©n la obligación de reducir nuestro impacto en el cambio climĆ”tico, cosa que muchos argentinos sufren en primera persona, con inundaciones y sequĆas.
Declaramos el aƱo 2017 como el aƱo de las energĆas renovables, y con el Plan RenovAr pusimos 59 proyectos en marcha que generarĆ”n energĆa en 17 provincias con una inversión privada de casi 4.000 millones de dólares, que generarĆ” decenas de miles de puestos de trabajo en los próximos dos aƱos.
Reabrimos la Escuela de Guardaparques Nacionales y avanzamos en la creación de Ć”reas protegidas como la Reserva Natural Silvestre āEl Rincónā en Santa Cruz; el Parque Nacional Aconquija en TucumĆ”n; los Esteros del IberĆ” en Corrientes y el Impenetrable chaqueƱo. Espero que este Congreso sancione las leyes para convertir estas Ć”reas en parques nacionales. Y ratifico nuestro compromiso de duplicar la superficie de Ć”reas naturales protegidas.
La inseguridad es una de las mĆ”ximas angustias y preocupaciones de los argentinos. Empezamos por reconstruir la estadĆstica criminal: no tenĆamos nĆŗmeros reales desde el 2008.
Enviamos parte de las fuerzas federales a los lugares con mƔs problemas de violencia y comenzamos a trabajar juntos con los gobernadores. Por ejemplo, en Rosario redujimos un 20% la tasa de homicidios y mƔs de un 30% los robos calificados.
Lo mismo hicimos en la provincia de Buenos Aires, donde estamos asistiendo a 31 municipios con mÔs de 6 mil efectivos de fuerzas federales. Para que los argentinos puedan vivir mÔs tranquilos tenemos que trabajar en equipo. Juntos hemos recapturado a mÔs de 2.300 prófugos de la Justicia.
Debemos cuidar tambiĆ©n a quienes nos cuidan, darles equipamiento, tecnologĆa y capacitación. Extendimos el plan de formación de suboficiales federales de 4 a 9 meses y abrimos un centro de formación de alto rendimiento para los niveles superiores, donde se capacitarĆ”n fuerzas federales y provinciales juntas.
Si queremos resolver el problema de la inseguridad tenemos que dar un debate serio sobre un nuevo Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil.
Para combatir el narcotrƔfico tenemos que trabajar todos juntos. En agosto invitamos a gobernadores, ministros, diputados, senadores, miembros de la Justicia, representantes de instituciones religiosas y otras organizaciones de todas las provincias a asumir juntos el Compromiso Argentina Sin NarcotrƔfico.
Este combate nos obliga a trabajar en distintos campos, incluyendo la protección de nuestras fronteras, las mejoras urbanas, la inteligencia criminal y la prevención, porque no alcanza con ir detrÔs de la oferta. Por eso declaramos la Emergencia Nacional en materia de Adicciones.
Estamos trabajando en los puntos mĆ”s complejos de nuestras fronteras e incorporamos un tercer radar, asĆ vamos a poder monitorearlas 24 horas por dĆa los 7 dĆas de la semana.
Vamos a recuperar el control del territorio que el Estado fue perdiendo. MÔs presencia y mejoras urbanas son fundamentales para prevenir la instalación de redes criminales.
Un ejemplo es el Programa Barrios Seguros, en el Barrio 31, ex Villa 31, con la intervención estatal la tasa de homicidios se redujo en un 72%. Vamos a replicar esta experiencia en otros barrios con alta violencia en todo el paĆs.
Estamos concentrados en desarmar la cadena de cada narco-organización. El trabajo comenzó y de a poco vamos viendo sus resultados.
En 2016 incautamos 30% mĆ”s de cocaĆna y subproductos y 600% mĆ”s de Ć©xtasis. El Congreso acompañó estos esfuerzos con la sanción de leyes como la de flagrancia, que logra sanciones en 48 horas para terminar con la llamada puerta giratoria.
Hacia delante, tendremos que debatir proyectos como la ley contra el paco, la reforma del código procesal penal, la ley de extinción de dominio de los bienes de narco-criminales y la reforma del sistema penitenciario.
Para que los argentinos puedan vivir mƔs tranquilos nuestra Justicia necesita cambiar. Creemos en una Justicia independiente, que dƩ respuesta rƔpida a la gente.
Estamos avanzando en el plan Justicia 2020, que busca lograr una reforma integral del sistema judicial y hacer una Justicia cercana a la comunidad, moderna, Ɣgil y transparente.
El Congreso ya aprobó varias leyes de Justicia 2020 y tiene otras en estudio.
Vemos que se empieza a investigar con libertad y eso es positivo. Pero necesitamos avances. A mĆ”s de dos aƱos de su muerte, queremos saber quĆ© pasó con el fiscal Nisman y con su denuncia. Es una de las tantas heridas a curar para empezar a construir un paĆs unidos.
Las obras, los proyectos, todos los logros que necesitamos, los vamos a alcanzar si nos unimos.
Durante aƱos fuimos conducidos a un enfrentamiento permanente, padeciendo persecuciones y un estilo de pensamiento que descalificaba al otro.
El diĆ”logo no es sólo nuestra metodologĆa. Es nuestra manera de entender la polĆtica y la vida.
Comenzamos a devolver a las provincias el dinero de la coparticipación que les correspondĆa porque queremos una argentina federal.
Nuestra función principal es servir a los argentinos; por eso hablamos con los periodistas y respondemos a las preguntas para rendir cuentas a la sociedad.
Dejamos de hacer de los medios públicos y de los programas culturales herramientas partidarias o ideológicas.
Incluso una buena iniciativa como Tecnópolis habĆa sido usada con fines partidarios. Las buenas iniciativas tienen que permanecer. Mantuvimos Tecnópolis, la dotamos de contenidos pluralistas y la llevamos a varias provincias.
La cultura nos tiene que unir y fomentar nuestra capacidad de innovación a partir del pluralismo. La Argentina ha vuelto al diĆ”logo. Los funcionarios de mi gobierno y yo personalmente seguimos tocando el timbre para escuchar directamente lo que la gente nos tenga para decir. La polĆtica misma tiene que cambiar para representar ese cambio que ya estĆ” en la sociedad.
Una de las decepciones del aƱo 2016 fue el escaso avance de la reforma polĆtica.
Fue sancionada la ley que hace obligatorios los debates presidenciales, pero no la reforma electoral.
Es una vergüenza que en el siglo XXI sigamos votando con un sistema arcaico que se presta a la trampa. EsforcĆ©monos para que en el 2019 alejemos la trampa de la polĆtica.
La corrupción es un mal que envicia lo polĆtico. DetrĆ”s de la corrupción hay millones de argentinos sin cloacas, rutas destrozadas, y tragedias que se pudieron haber evitado como la de Once.
Hoy la obra pública dejó de ser un sinónimo de corrupción. Gracias a los ahorros, a partir de licitaciones transparentes y contratación de proveedores como corresponde se ahorraron en transporte 32.000 millones de pesos.
Ese dinero alcanza para construir el puente Chaco-Corrientes, que tanto esperamos, y el puente Santa Fe-ParanĆ”, o para hacer 65 metrobuses del largo del que estamos haciendo en La Matanza.
La corrupción se combate con transparencia e integridad. En este sentido, el Congreso de la Nación hizo grandes avances el año pasado con la sanción de la ley de acceso a la información pública y la ley del arrepentido.
Todos los gobiernos, nacional, provinciales y municipales, debemos profundizar nuestras polĆticas de integridad pĆŗblica para cuidar la transparencia y la confianza depositada en nosotros.
Como dije hace unas semanas en la conferencia de prensa, pedà a la Oficina Anticorrupción que cree un mecanismo para separar mi actuación ante cualquier suspicacia frente a un potencial conflicto de intereses.
Quiero que todo sea transparente y abierto, que nadie dude de las decisiones que toma este presidente, y mi deber ético es defender el interés público y el patrimonio del Estado.
En los próximos dĆas publicaremos dos decretos sobre juicios y contrataciones para la gestión de conflictos de intereses.
La ética y la transparencia no es sólo una obligación del sector público sino que compromete también al sector privado. Por eso, siguiendo los mÔs altos estÔndares internacionales, pido al Congreso que debata y sancione la ley de Responsabilidad Empresaria.
Hasta hace poco tiempo, el Estado manipulaba las estadĆsticas pĆŗblicas. Hoy los argentinos tenemos estadĆsticas confiables, algo indispensable, para saber dónde estamos parados.
Incorporamos tecnologĆa: implementamos el sistema de expediente electrónico en todos los ministerios y el Plan PaĆs Digital en mĆ”s de 800 municipios para agilizar y mejorar la gestión.
Estamos jerarquizando el empleo público. En 2016 capacitamos a 25.000 empleamos y este año esperamos triplicar esta cifra para que cada vez mÔs las personas que se desempeñan en el Estado sientan el orgullo de mejorar en forma concreta la vida de los demÔs.
Vemos al siglo XXI y al mundo como una fuente de oportunidades y no como una amenaza.
Los beneficios de la integración van mÔs allÔ de lo económico. Queremos que nuestras empresas se inserten en las cadenas globales de valor y que la inversión extranjera genere empleo en la Argentina.
La inserción tiene que ver tambiĆ©n con colaborar en la lucha contra el crimen organizado, con enriquecernos con otras culturas, con colaborar en los grandes desafĆos del planeta, desde el cambio climĆ”tico hasta la paz.
Tenemos que recordar la bendición que significa vivir en una zona de paz, gracias a la alianza estratégica con Brasil y con el Mercosur que es mucho mÔs que una plataforma comercial.
Resolvimos problemas pendientes con el Mercosur y los paĆses de la región y comenzamos a pensar los desafĆos del futuro. Establecimos relaciones maduras y pragmĆ”ticas con todos los paĆses del mundo: recibimos las visitas de decenas de jefes de Estado y gobierno, entre ellos, 5 de los integrantes del G7.
En 2017 vamos a organizar la Conferencia de la Organización Mundial del Comercio y la reunión regional del Foro Económico Mundial. El aƱo que viene la Argentina serĆ” sede del G20, uno de los foros mĆ”s importantes del mundo. Este es el camino para avanzar en nuestros intereses, incluyendo nuestro legĆtimo reclamo por las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.
El diÔlogo fortalece nuestra posición y nos permite acercarnos para encontrar una solución definitiva a este prolongado diferendo.
Argentina es cada vez mÔs un actor protagónico en la región y en el mundo; y empieza a ser conocida por sus aciertos, por sus virtudes, y no por sus defectos. AdemÔs, todo esto nos permite potenciar las oportunidades de empleo y desarrollo para todos los argentinos.
El aƱo pasado les dije que lo que hacĆa sentido a mi presidencia es trabajar para lograr la felicidad de todos los argentinos y cuidar a aquellos que sufren hace aƱos la decepción del Estado.
Por primera vez en aƱos, hay un gobierno que quiere cuidar a todos los argentinos, especialmente a aquellos que estƔn preocupados por la inseguridad, por su futuro y el de sus hijos; y eso no les permite tomar contacto con lo mƔs importante que tenemos en nuestras vidas: nuestros afectos.
Quiero profundizar en esto por mĆ”s que no sea habitual para un discurso presidencial: los momentos mĆ”s importantes, mĆ”s plenos, mĆ”s felices de nuestras vidas estĆ”n vinculados con los afectos. Porque los sentimientos, las emociones son lo mĆ”s real que tenemos. Y de eso estĆ” hecho el paĆs. Una sociedad es una inmensa red afectiva.
Pero es imposible que podamos tomar contacto con esas emociones si no podemos pagar las cuentas a fin de mes o no podemos poner comida en nuestra mesa. Por eso hoy estoy contento de que hace 15 meses hayamos comenzado a caminar en la dirección de ese paĆs que nos debemos, que nos merecemos, que tenemos que construir.
Pero para eso tenemos que terminar de convencernos de que somos la generación que vino a cambiar la historia, que vino a enfrentar el siglo XXI, que mira el siglo XXI diciendo: āqueremos poner a la Argentina ahĆ, como un paĆs integrado, justo, democrĆ”tico, protagonistaā.
Pero, este mundo que tenemos hoy es un mundo lleno de incertidumbres, de volatilidades. Vemos la tensión los debates polĆticos en los paĆses centrales, los paĆses desarrollados, cruzados por la globalización, las corrientes migratorias, la revolución tecnológica.
Autos que se manejan solos, alimentos que se producen en forma sintética, inteligencia artificial, robots, revolución genética; todos temas que hace rato dejaron de ser ciencia ficción.
Frente a esto yo siento, y quiero transmitirles, que en esas novedades hay herramientas que pueden ayudarnos a resolver nuestros problemas, pero para eso tenemos que dejar de tener una agenda mezquina, pequeƱa, negar lo que pasa en el mundo.
No hay mƔs lugar para cinismos, hay que creer, realmente tenemos que actuar. Nos lo debemos a nosotros, a nuestros hijos, a los hijos de nuestros hijos. Ya no tenemos mƔs excusas.
Hace 15 meses que gobierno la Argentina, y cuanto mĆ”s viajo por el paĆs, cuanto mĆ”s los veo trabajar, cuanto mĆ”s los escucho razonar, mĆ”s estoy convencido de que tenemos todo lo que se necesita para salir adelante. Basta mirar lo que hemos hecho en estos 15 meses, cómo hemos echado bases para construir un paĆs serio.
La Argentina ya estĆ” creciendo y en base a polĆticas sólidas, sostenibles en el tiempo, sin atajos y sin mentiras. Basta de que nos regalen el presente para robarnos el futuro. Con la verdad.
Me emociona, realmente me emociona mucho cada vez que veo que somos millones los argentinos que creemos en lo que estamos haciendo, que creemos que el cambio es posible.
He hablado con muchos, me transmitieron sus preocupaciones, sus sueƱos, sus aspiraciones. Algunos me pidieron ayuda y otros me criticaron. Es lógico, es legĆtimo, soy el presidente de todos los argentinos y asĆ es la democracia. Pero las palabras que mĆ”s me quedaron son tal vez muy simples, que me dijeron una y otra vez: no aflojes, no aflojes, Mauricio.
Y yo les digo hoy: no aflojemos.
No nos demos por vencidos, ratifiquemos nuestra convicción por el cambio, no escuchemos las voces de aquellos que nos quieren desanimar, que nunca quisieron el cambio, y que ni siquiera hacen autocrĆtica de lo que han hecho en el pasado.
Nos necesitamos. Nos necesitamos todos porque esto que hemos comenzado, esta decisión que hemos tomado de producir este cambio en serio, no es cuestión de un lĆder, no es cuestión de un gobierno o una coalición. Es algo que radica, se halla en el corazón de todos los argentinos, por la convicción que tenemos por ese cambio.
Por eso, hoy les digo: la Argentina se estƔ poniendo de pie. Por eso, hoy mƔs que nunca tenemos que confiar en nuestra capacidad de hacer juntos, en nuestra capacidad de hacer, en el entusiasmo de hacer.
Esa es la verdad. Por eso, con esta idea en la mente, con este sentimiento en mi corazón, doy formalmente inauguradas las sesiones ordinarias del Honorable Congreso de la Nación.
Muchas gracias.
Mauricio Macri: discurso completo en la apertura del periodo legislativo
Destaco dos frases del Presidente.
Una cuando dijo: Ā«Recibimos un paĆs donde 1 de cada 3 argentinos estĆ” en la pobreza o la exclusión totalĀ»; estos datos, indiscutibles, fueron difundidos en el 2015 por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.
La otra afirmación: «Fueron diez años de despilfarro y corrupción». Totalmente cierto. CuÔnto dinero tirado, despilfarrado, y cuÔnto dinero robado a las arcas del Estado.
Macri deberĆa habernos dicho a los argentinos cómo era el paĆs que recibĆa (que, ademĆ”s, todos conocĆamos) el mismo dĆa de su asunción como Presidente. Tal vez hace un aƱo tuvo algo de miedo a la patota polĆtica y sindical del Kirchnerismo.
Mauricio Macri: discurso completo en la apertura del periodo legislativo
Reconozco que el Presidente Macri es un autĆ©ntico (como Ć©l msmo se siente), Visionario/Estadista, porque su objetivo inicial y primordial, lo estĆ” cumpliendo al pĆe de la letra (y de la derecha internacional). Se propuso, fehacientemente, destruir el PaĆs, quebrarlo economicamente, retroceder aƱos luz de la civilización, vaciarlo cientĆficamente, pulverizar los salarios industriales, crear una corte adicta (una Justicia al servicio), idiotizar al ciudadano, imbecilizando a la sociedad con desculturización; y se podrĆa seguir hasta el fin. Sólo uno en el universo humano, podrĆa haberlo realizado con tanta prolijidad y esmero. Ese Sr., Ā«paladĆnĀ» de las fechorĆas, es uno e inigualable, que porta un apellido de inmigrantes italianos. Creo, no equivocarme, en insistir que el hombre fue un visionario Ćŗnico, en proponerse borrar tantas conquistas sociales y lo pudo. Al decir propio: Ā«SĆ se puedeĀ»…Lo que no se va a poder, es reconstruir las cenizas en que van a quedar convertido este mi amada Patria.