22 C
Salta
sábado, septiembre 26, 2020

Microplásticos en el agua potable y algunos alimentos

Notas más leídas

Salta llora la muerte de un Gran Hombre: se fue Jorge Oliver

Su partida es un golpe al alma. Minutos antes de la medianoche de esta extraña primavera, se...

El horror de Facebook

Con mucha resistencia y miedo a lo nuevo (neofobia: se refiere al miedo irracional, anormal y persistente hacia algo nuevo).

“El mundo es irrisorio por donde se lo mire”

Liliana Díaz Mindurry nació el 28 de junio de 1953 en Buenos Aires, ciudad donde reside, capital de la República Argentina. Es...

Teatro del desencanto en dos obras salteñas

Ninfa, de corte experimental, estrenada el 3 de marzo por el grupo Kurlis Garlan recuerda a esa suerte de nihilismo en la que el hombre es un puente, la producción de un movimiento circular que no conduce a ninguna meta más que a la superación por la superación misma. Globo, estrenada en la misma sala el 4 por el Grupo Santa Rita de Rosario de Lerma, produce ese aire de frivolidad ante la muerte pero deja una luz de esperanza hacia el sentimiento del amor. Aquí, un breve comentario crítico y reflexivo del teatro que se ve en Salta apenas inicia el año, una manera de pintar la humanidad presa de falta de valores. El próximo fin de semana, los salteños podrán asistir a ambas obras en la Sala Mecano de Casa de la Cultura y sacar sus propias conclusiones

Estamos viviendo en la “Edad del Plástico” y hasta el agua potable que usamos para beber y cocinar está contaminada con fibras y trazas de plástico microscópicas.

Si el plástico microscópico está en los océanos, lagos y ríos, te preguntaste ¿está también en el agua potable?, la respuesta es .

Los microplásticos – los fragmentos de plásticos, las microesferas y las fibra son diminutas, la mayoría incoloras e imperceptibles al paladar humano – no solamente están sofocando los océanos; han infestado el agua potable del mundo. Ésta es la conclusión de un nuevo estudio que analizó 159 muestras tomadas en distintos países de cinco continentes.

Los microplásticos que provienen de botellas y bolsas en descomposición, ropa e incluso algunos productos cosméticos, absorben contaminantes ya presentes en el agua, como el DDT, los hidrocarburos poliaromáticos (HAP) y los bifenilos policlorados (PCB).

La contaminación no distingue entre naciones ricas y pobres, señalaron los investigadores de la Universidad Estatal de Nueva York y la Universidad de Minnesota, quienes participaron en el estudio comisionado por Orb Media, una organización sin fines de lucro en Washington DC, EE.UU.

De todas las muestras recabadas, el 83% contenía microplásticos. Mujeres, hombres, niños, y bebés estamos consumiendo plástico en cada vaso con agua que bebemos. Si una persona bebe dos litros de agua al día, esta ingiere ocho fibras de plástico, el equivalente a más de 2.900 al año.

El país con el índice más elevado con microplásticos fue Estados Unidos con un 94%, donde se tomaron muestras en el Capitolio y la sede central de la Agencia de Protección Ambiental en Washington DC, entre otros.

Líbano (93,8%) e India (82,4%) son los países que siguen en la lista. Las muestras también ofrecen índices para Ecuador, con un 79,2%, Indonesia 76,2 %, México 75% y Europa (72,2%).

A diferencia de otros estudios que se centran en las presencia de microplásticos en el océano y cómo estos pueden ingresar a la cadena alimentaria a través de los peces o moluscos que consumimos, (una porción de 225 gramos de mejillones supone tomar 7 microgramos de plásticos), este revela la extensión de la contaminación por plásticos en el ambiente global.

Y si los microplásticos están presentes en el agua potable, esto significa que, con toda probabilidad, se encuentran en muchos de los alimentos que consumimos y que están preparados con agua, como el pan, la sopa, la pasta, las gaseosas, el café o la leche de fórmula para los bebés, dicen los autores del estudio.

“Dado que se trata de la primera investigación global sobre la contaminación por plástico en el agua potable, los resultados de este estudio sirven como un panorama inicial de las consecuencias del uso y la eliminación del plástico, más que como una evaluación extensa sobre la contaminación global de plástico”, dijo la Dra. en Química Sherri Mason, pionera en la investigación del tema y supervisor del estudio de Orb.

Origen

No se sabe con certeza cómo llegaron estas fibras contaminantes al agua de las canillas, pero un lugar de procedencia evidente es la atmósfera, que contiene fibras que se desprenden por el uso de la ropa sintética y de las alfombras.

También ingresan al sistema de cloacas a partir de los lavados de ropa -según un estudio reciente, cada ciclo de lavado en una lavadora puede liberar al medioambiente 700.000 fibras- y a partir de la fragmentación de trozos de plástico más grandes, que en su mayoría no son biodegradables. Tampoco se sabe qué implicaciones puede tener para la salud humana. Algunos estudios demuestran que las partículas de tamaño pequeño pueden migrar a través de la pared intestinal y llegar a los ganglios linfáticos y a otros órganos corporales.

“Tenemos suficiente data de estudios sobre el impacto que producen en la vida silvestre como para estar preocupados”, aseguró Mason y agregó, “Si tiene un impacto en los animales, ¿cómo vamos a pensar que no va a tener un impacto en nosotros?”

Agua embotellada

Otro dato que arrojó el estudio es que el problema no se ciñe solo al agua corriente: también se hallaron microplásticos en muestras de agua embotellada de EE.UU.

Cada año se producen cerca de 300 millones de toneladas de plástico, de los cuales sólo se reciclan o incineran el 20%.

El resto acaba en el aire, la tierra o el mar.

De acuerdo a un estudio reciente, desde los años 50 se han producido en todo el mundo más de 8.300 millones de toneladas de plástico.

Conclusión

No sabemos cuál es el impacto en la salud y, por ese motivo, deberíamos seguir el principio de precaución y poner toda nuestra energía en esto ahora, inmediatamente, para que podamos saber cuáles son los verdaderos riesgos dijo la Dra. Anne Marie Mahon, del Instituto de Tecnología Galway-Mayo, a cargo de esa investigación.

En nuestro país necesitamos una Ley de aguas y alimentos sin microplásticos; que ponga fin a la fabricación de microesferas y a la venta y distribución de productos que las contenga.

– Imagen de portada: Microplásticos y microesferas

– Fuente: ORB/AAPN

– El autor es Presidente / Asociación Amigos de los Parques Nacionales – AAPN –
Experto Comisión Mundial de Áreas Protegidas – WCPA – de la IUCN-
Red Latinoamericana de Áreas Protegidas – RELAP –

Comentar la nota

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Publicidad -

Últimos Artículos

Necesitamos proteger la mitad del planeta

Áreas con diferentes grados de protección y en verde áreas que necesitan protegerse Un grupo de científicos están investigando...

Salta llora la muerte de un Gran Hombre: se fue Jorge Oliver

Su partida es un golpe al alma. Minutos antes de la medianoche de esta extraña primavera, se...

Docentes autoconvocados de Salta se solidarizan con los de Orán

Compañeros DocentesAcorde a los decidido en la última Asamblea de Docentes Autoconvocados del Departamento Capital, lanzamos la colecta para Constituir un Fondo...

Salta a fase 1: los exceptuados según Nación

A continuación la lista de trabajos exceptuados de cumplir el aislamiento social, preventivo y obligatorio.  1. Personal de Salud,...

Los incendiarios provocan intencionalmente los fuegos

Por: Prof. Norberto Ovando* y Gpque. Adalberto D. Álvarez** Cerca de15.000 focos, que según el Servicio Nacional de Manejo...