Siempre tuvimos la idea de una Corte Suprema de justicia omnipotente e intocable, que ni siquiera se roza las mezquindades propias de las ambiciones personales. Sin embargo, sus integrantes son tan humanos como cualquiera de los mortales que no somos jueces, y mucho menos integrantes del alto tribunal de justicia de la provincia.
Esto viene porque, contrariamente a lo que sucedĆa en tiempos pasados, hoy se estĆ” filtrando ciertas rencillas que van mĆ”s allĆ” de las que puedan existir a causa de diferencias de criterios. Estas van rayando en la intriga y la confabulación entre pares; o de un grupo en contra de otro.
Y en esto, parece que el que lleva la peor parte de los embates, es el Presidente de la Corte, que estĆ” en el ojo de la tormenta, muy a pesar que le fue renovado su mandato por un nuevo perĆodo.
Parece que la āpolĆticaā mezquina de unos u otros, estĆ” haciendo mella en el Alto Tribunal. Algo que, a no dudarlo, podrĆa poner en la mira del sospechado, algunos fallos que, en disidencia, le restan transparencia al accionar de nuestra vapuleada justicia salteƱa.
Es que la Justicia, ademĆ”s de hacerse la ciega, algunas veces estĆ” mĆ”s que ābiscaā.
Si la Corte no se da el corte en esas ya conocidas y pĆŗblicas intrigas palaciegas entre pares, poco feliz debemos estar los ciudadanos salteƱos que esperamos exista un equilibrio responsables entre aquellos que deben velar por la justicia real, y no figurativa, e impartirlas mĆ”s allĆ” de todo interĆ©s personal o particular. Hay que cuidar las formas, pero mĆ”s trabajar sobre el fondo…
El āTurcoā Gambeteando
Y el āTurco Duro de Roerā Isa, sigue firme en su marcha por conquistar la gobernación de Salta, asĆ tenga que competir, en las pasos, con su amigo y hermano JUANMA.
De ahĆ que, de un tiempo a esta parte, casi todas las semanas nos sorprende con algĆŗn cambio de gabinete; acciones de Ćndole polĆtica.
Esta semana sorprendió a algunos, aunque en realidad no a muchos, la designación del que vino del destierro napoleónico, JosĆ© Luis āFraneleroā Gambetta, haciĆ©ndole un olĆ© al dueƱo de su pase, gambeteando al JUCARO que tambiĆ©n sigue en carrera por la gobernación, y habiendo lanzado su plan de gobierno de āemergenciaā.
Con esta nueva gambeta en su haber, y con el camino un poco mĆ”s allanado del nostĆ”lgico pasado del JUCARO, lanzarĆ” su campaƱa con la presentación de su plataforma y equipo. Ah, de paso le avisó a JUANMA que lo tome a mal… pero los turcos, por primera vez, ven que pueden llegar al poder.(?)
– Por EL INDIO OREJA PARADA (Prohibido leer)
PERISCOPIO SALTEĆO – 248

