El cine para los bajitos se desarrolló a salas llenas y funciones agotadas durante todos los días de las vacaciones de julio en el Hoyts Salta. Largas colas y butacas reservadas fueron los obstáculos para disfrutar de las animaciones.
Al ingresar a la sala para ver estas fantásticas criaturas llenas de sueños y deseos de ser las mejores en lo que hacen, se puede apreciar el cortometraje “The Blue Umbrella” (Saschka Unseld, 2013), una bella historia de dos paraguas que pertenecen al mundo de los objetos y que pasan desapercibidos ante los ojos de los transeúntes. Estos, llenos de poesía y romanticismo, cobran vida para intentar estar juntos.
Monstruos University se centra en dos sólidos protagonistas: Mike y Sully. Me parece que la historia plantea la necesidad de combinar positivamente para lograr el éxito, conocimientos con talento innato. Es la famosa dupla teoría y práctica. Hay quienes no necesitan estudiar de los libros, como Sully (que viene de una tradición familiar de asustadores), y quienes lo aprenden todo, como Mike Wazowski, de ellos. Si bien al comienzo son antagonistas, sus situaciones y conflictos los obligan a formar un fabuloso equipo con unos seres totalmente frikis, los que vendrían a ser unos verdaderos loser en el campus donde la competitividad sanguinaria exige verdaderas capacidades para convertirse en asustadores.
Dirigida por Dan Scanlon y doblada por Santiago Segura y José Mota, el film de Pixar recorre los mecanismos universitarios donde la ley del más fuerte prima, fortaleza que se mide en una gran competencia de talentos para obtener un puesto en la universidad. Si bien el modelo universitario propuesto es netamente estadounidense y se ven las hermandades y los grupos que recuerdan a la película “Sociedad secreta”, la búsqueda de la identidad, las consecuencias del esfuerzo, el valor de las virtudes y la exaltación del trabajo en equipo, son los puntos más fuertes de Monstruos University.
Uno de las caracterizaciones más logradas entre los monstruos es la que encarna la Directora de la prestigiosa universidad. El terror arroja una buena dósis con su presencia y desenvolvimiento. El film incorpora una famosa escena de la película «Carrie» como una especie de homenaje al género. Y no faltan los personajes humorísticos como la babosa.
Aunque el final es incierto y no está cerrado, los lugares por donde transitan los personajes permiten extraer mensajes claros.
Divertida y técnicamente lograda, con llamativos colores, promete entretenimiento adecuado para las familias que compartan con los más pequeños esta atractiva historia de bestiecillas universitarias.