1.7 C
Salta
viernes, junio 25, 2021

Comenzó la temporada sinfónica 2020

Notas más leídas

Gustavo “Cuchi” Leguizamón: “Hay que levantar un monumento al opa”

"Cuchi" Leguizamón: ¿Tabú o Mito? Sin duda un "personaje" representativo de la idisioncracia y de la cultura salteña. Polémico, sutil, hilarante. Las opiniones que aquí vierte seguramente abrirán paso al debate, la discusión y la reflexión.

El horror de Facebook

Con mucha resistencia y miedo a lo nuevo (neofobia: se refiere al miedo irracional, anormal y persistente hacia algo nuevo).

Güemes y la Batalla de Salta: el “pecado” del héroe

¿Por qué Güemes no participó en la Batalla de Salta? Una buena pregunta que requiere volver a la historia. Pareciera que mucho se ha dicho de Martín Miguel y, sin embargo, aún se sabe poco.

La oligarquía “mexicana” al servicio de la élite internacional: ¿Quién quiere vender lo que resta del país?

Hemos entrado los mexicanos a una etapa en la que sólo nos restan dos opciones: 1. Permanecer y morir, o 2. Levantarse a buscar un cambio.

Noam Zur nos trajo apasionadamente una partitura de tal belleza que es posible decir que la apertura de la temporada promete un año emocionante que por otra parte tiene el plus del homenaje que durante todo el año se brindará a la conmemoración de los doscientos cincuenta años del nacimiento del gigantesco Beethoven.

Salta, viernes 6 de marzo de 2020. Teatro Provincial. Orquesta Sinfónica de Salta. Director Titular Maestro Noam Zur. Bacanal, Acto III de la öpera “Sansón y Dalila” de Camille Saint-Säens (1835-1921). Sinfonía nº 6 en si menor op. 74 “Patética” de Piotr Ilych Tchaikovsky (1840-1893). Comienzo de la Temporada 2020. Aforo 100%.

La primera sorpresa de la noche fue comprobar con cuanta ansiedad se esperaba este inicial concierto de la orquesta sinfónica. Un aforo del 100% no se da siempre pero en esta oportunidad el largo lapso entre el cierre 2019 y el comienzo del 2020; la atracción del repertorio elegido; el regreso de Noam Zur que definitivamente tiene el apoyo del oyente y finalmente la necesidad cultural de escuchar el organismo orquestal local, fueron motivos más que suficientes para una noche especial.

Una “bacanal” salvajemente oriental inició el concierto. El pasaje pinta a Sansón, conducido por un lazarillo dada su ceguera y su pérdida de la poderosa fuerza que poseía, en medio de burlas de los filisteos que intentan embriagarlo contando además con la ayuda de la voluptuosa Dalila. Tiene su alma herida y aún así pide ser conducido entre los dos pilares que sostienen el techo del templo donde se desarrollaba la danza. Ruega a Jehová le sea restituida su fuerza para aniquilar a los malvados. Es el final de la mejor ópera de Saint Säens que contiene el lirismo de los cantos hebreos, la homogénea cuerda representa el esfuerzo final del gigante, los pilares se rompen y el techo cae en medio de un estruendo terrible sepultándolo a él pero también a sus enemigos bajo el peso inevitable de los escombros. Distinguidos los solos de Emilio Lépez (oboe) y Marina Tiburcio (flauta).

La segunda parte comenzó con un breve y atinado comentario a cargo de Gonzalo Fernández Barrios en el que también participó el maestro Zur que anticiparon algunas características de lo que se llama un documento humano. No me caben dudas que la “patética” así llamada la Sexta Sinfonía de Tchaikovski es el retrato musical más aproximado a lo que fue su inquietante vida. Fueron cincuenta y tres años cargados de momentos felices, pero también de otros donde la infelicidad lo sumía en una tristeza infinita o en profundas depresiones. Luego de su estreno, nueve días después, el compositor dejaba este mundo con la sensación de haberlo dicho todo. Se fue con su tormento sexual a cuestas, hecho no fácil de mostrar por parte de la música, pero la partitura lo dice, la orquesta, conocedora de la obra, lo sabe y el maestro Zur construye uno de sus mejores trabajos desde que ocupa la titularidad del podio.

También hubieron destacados solos: Francisco Antonio Aray (fagot), Santiago Clemenz (flauta), Eugenio Tiburcio (clarinete), Fernando Jimenez (clarinete bajo). Esta sexta sinfonía del inolvidable músico ruso deja al desnudo, como ya lo dije antes, sus dudas, sus incertidumbres, sus períodos de rebelión ante su destino, también sus alegrías hasta llegar a su inmensa tristeza final.

En lo personal coincido con quienes dicen que la obra resume la vida del autor, su adolescencia, sus luchas, sus momentos felices que no fueron pocos, su desolada etapa final. Se trata de una de las esplendorosas muestras del romanticismo tardío del siglo XIX. Noam Zur nos trajo apasionadamente una partitura de tal belleza que es posible decir que la apertura de la temporada promete un año emocionante que por otra parte tiene el plus del homenaje que durante todo el año se brindará a la conmemoración de los doscientos cincuenta años del nacimiento del gigantesco Beethoven, como está ocurriendo en todo el mundo.

Nombré al maestro Zur y aprovecho para señalar algunos aspectos. La emotividad lograda no puede hacerse sin dominar los aspectos técnicos de la dirección orquestal. Su expresividad surge de un espíritu libre que intenta y logra transmitir sus sentimientos al intérprete. Lo curioso es que el oyente, personaje en general pasivo en la ejecución musical, también recibe el lenguaje de su gestualidad. Estoy firmemente convencido que Noam Zur le ha aportado al grupo sinfónico de Salta, el concepto artístico que un músico de orquesta debe poseer.

Para no ir muy lejos, esta noche, la ejecución del tercer y cuarto movimiento sin solución de continuidad fue una decisión notable, pues evitó el aplauso extemporáneo cuando hay un corte entre esos dos movimientos. Imagino, porque no lo conversé con el maestro, que su capacidad de conducción no carece de su forma de involucrarse con el compositor mediante el estudio de sus cartas, sus notas, sus historias públicas o de cierta privacidad.

Ser maestro asistente nada menos que de Pierre Boulez no es algo menor sino que seguramente ha tomado de él detalles no fáciles de conseguir de otro modo, como también lo fue su cercanía con el maestro Claudio Abbado. Cuando menos, disfrutemos su presencia este año al frente de la orquesta local.

1 COMENTARIO

  1. Comenzó la temporada sinfónica 2020
    Tremendo el concierto del viernes, comparto la visión del crítico y que importante hacer mención a la gratuidad del evento. Asistió muchos chicos jóvenes !

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Publicidad -

Últimos Artículos

Necesitamos que se invierta más en la naturaleza para salvar la vida en el planeta

La naturaleza necesita inversiones que alcanzan a 8,1 billones (millón de millones) de dólares en los próximos 30 años, lo que implica...

Güemes: ni gangoso ni hemofílico, la verdadera causa de su muerte

Puede haber historiadores que cumplan con los requisitos establecidos por la metodología tradicional, pero la ideología que manejan los conduce a encubrir la realidad...

Docuficción sobre Güemes

"Con tres heridas viene: La de la vida La del amor La de la muerte ". Con estos versos del poeta español Miguel Hernández inicia el primer capítulo...

Duhalde comparó a Alberto con De La Rúa: “él no está bien”

El expresidente dijo que el actual mandatario duerme poco; “Los presidentes cuando están en una situación crítica tienen muchos impactos psicológicos todos los días...

Cómo cuidar a las mascotas del frío invernal

Perros y gatos domésticos están acostumbrados a vivir en ambientes calefaccionados y el clima frío les puede jugar una mala pasada. Acá te damos algunos consejos...