La presidenta Cristina Fernández aseguró que las críticas al gobierno en el debate por la ley de protección de las reservas naturales de agua “olvidan la historia” de su compromiso con el tema. Ratificó que no vetará la norma.
Desde El Calafate, donde el 13 de agosto encabezó un acto de entrega de computadoras a alumnos primarios y secundarios, la presidenta Cristina Fernández afirmó que siempre mantuvo el compromiso de defensa de los glaciares. “Decir que a nosotros no nos interesa la preservación es olvidarse muy pronto de la historia”, advirtió.
La mandataria ratificó también que no vetará la ley de protección que resulte del todavía inconcluso debate en el Congreso. “Las provincias representadas en el Senado y el pueblo representado en la Cámara de Diputados tienen que decidir lo que quieren hacer”, puntualizó la mandataria.
En ese sentido, la presidenta explicó que su anterior veto a la norma se apoyó en un informe de la Cancillería sobre la pendiente demarcación de límites fronterizos con Chile, y el reclamo de gobernadores, senadores y diputados “de las provincias cordilleranas”.
“Un informe de Cancillería nos obligaba a hacer inventario en la zona que todavía no está demarcada entre la Argentina y Chile, con lo cual se puede generar un conflicto diplomático de pretender inventariar glaciares cuando todavía no hay demarcación”, sostuvo.
La presidenta explicó también la historia de su vínculo personal con la problemática. “Escucho hablar de glaciares ahora y me da una risa. Me cansé de recorrer el país de punta a punta diciendo que eran el mayor recurso de agua dulce. Decían que eran planteos neoxenófobos, ultranacionalistas”, puntualizó.
Y completó: “Incluso un actual diputado nacional, del peronismo disidente, me comparó con el general (Luciano Benjamín) Menéndez por defender los glaciares.”
El miércoles, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de protección de glaciares resistido por el kirchnerismo y las provincias con explotación minera. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, adelantó, horas después de la votación, que la presidenta no vetaría la ley.
Acompañada por el secretario general de la Unasur, Néstor Kirchner, a quien elogió por su mediación en el conflicto de Venezuela y Colombia (ver aparte), la mandataria insistió con una evaluación de sus últimas apariciones: “Hay que trabajar para crecer, contra viento y marea, contra los intereses concentrados.”
“Nos quieren hacer callar la boca, manejar el pensamiento de la sociedad. Pero ya no pueden. Vamos a seguir contra todo. Son intereses concentrados y esta es, sobre todas las cosas, una batalla cultural”, puntualizó la mandataria durante su discurso.
En esa línea de razonamiento, aseguró que el gobierno de Kirchner y su gestión hicieron “honor” a lo que pensaban.
“Hoy ante todos los argentinos, los que nos quieren y los que no, y ante toda la dirigencia política, oficialista u opositora, podemos decir que hemos hecho honor a lo que pensábamos, con equivocaciones y con errores, pero sin traicionar nuestras más íntimas y profundas convicciones”, puntualizó.
Además, la presidenta defendió el modelo económico puesto en marcha en 2003, porque le permitió a la Argentina “resistir los embates de la mayor crisis económica mundial”.
“En un mundo donde se está discutiendo el número de desocupados, la destrucción del trabajo, la eliminación de beneficios sociales, la Argentina se planta como un modelo en el cual se puede seguir ampliando su piso de protección social a todos los sectores”, enfatizó Cristina.
Además de Kirchner, la presidenta estuvo acompañada en el acto por el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, y el intendente de El Calafate, Héctor Belloni, con quienes también anunció obras de refacción en el hospital local de la villa sureña.
– Tiempo Argentino