Observaciones del Diputado Alberto Asseff al Presupuesto 2015

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El proyecto de presupuesto 2015 prevé un aumento en el gasto total, respecto al de 2014, de 13% y una inflación del 15,6% por lo tanto es un presupuesto con AJUSTE, aun con un índice inflacionario absolutamente lejano a la realidad. También es, como los anteriores, un presupuesto con DEUDA. No solo decide tomar más endeudamiento sino que proyecta el pago de intereses por importes superiores a los destinados a Salud y a Educación.

Intentaremos reflejar, más allá de las cifras puntuales, su significado político ya que el presupuesto es una herramienta de planificación económica, financiera y social que muestra decisiones políticas: de dónde se obtienen los recursos y en qué se aplica.

El origen de los recursos presupuestados

Son casi 1 billón 200 mil millones de pesos. Los de Seguridad Social representan casi el 28 por ciento del total y son más que cualquiera de los impuestos considerados individualmente. Lo que significa que el dinero de la ANSes será nuevamente la principal fuente de ingresos. Recordamos que ese dinero no debería ser considerado parte de los recursos del presupuesto porque son parte de un sistema de reparto que debe ser redistribuido entre sus beneficiarios.

La composición de los gastos indica que totalizan poco más 1 billón 251 mil millones de pesos. Los destinados a Prestaciones de Seguridad Social no llegan a cubrirse con los recursos de Seguridad Social que se recaudan. Esto muestra como ANSes sigue dando fondos para, como venimos sosteniendo, hacer frente a conceptos que deberían financiarse con recursos tributarios (pagos de deuda, planes sociales, subsidios, inversiones, etc.)

Analizando las partidas podemos ver lo que porcentualmente significa cada gasto en relación al total presupuestado. El tercero en importancia es el pago de intereses de deuda pública (96.217 millones de pesos equivalente, según el dólar del presupuesto, a U$S 10.200 millones) que presenta – respecto a lo presupuestado en 2014 – un aumento de 24 por ciento (19.078 millones de pesos más). Además vemos que por cada 100 pesos que se gastarán en diferentes áreas, casi 7,70 serán para pagar intereses de deuda, 3,29 para Salud y 7,73 para Educación.

Estaremos pagando más intereses en pesos que lo presupuestado para el 2011 ($ 36.382 millones que equivalían, según el dólar de ese presupuesto, a alrededor de U$S 9.000 millones), 2012 ($ 45.109 millones equivalentes a U$S10.200 millones), 2013 ( $ 55.606 millones o U$S 10.903 millones, según el dólar del presupuesto) y 2014 ($ 77.354 millones de pesos y U$S 12.220), pero la deuda pública seguirá en ascenso.

Fuentes de financiamiento y las Aplicaciones financieras

Según lo presupuestado se tomará más deuda pública de la que se cancelará: $ 166.761 millones de nueva deuda que equivale, según el dólar del presupuesto, a U$S 17.647 millones. Lo mismo que sucedió en el presupuesto 2012, en el 2013 y en el 2014.

Esto vuelve a ratificar lo que venimos planteando en nuestras notas sobre el tema de la falacia del desendeudamiento. En primer lugar los números muestran que, salvo los intereses, la deuda no se paga sino que se refinancia con nueva deuda y que en cada proceso de este tipo se toma mas deuda.

Endeudamiento

Pero además el presupuesto 2015, prevé otros endeudamientos que no están incluidos en el cuadro de las Fuentes de Financiamiento. Son autorizaciones al Poder Ejecutivo para decidir operaciones de endeudamiento público y para otorgar avales y garantías que totalizan cerca de U$S 191.000 millones:

* operaciones de crédito público por $ 435.630 millones, que a dólar presupuesto significan U$S 46.098 millones destinadas casi en su totalidad a pagar servicios de la deuda. (art.37)

* emisión de deuda a corto plazo (menos de un año) en Letras del Tesoro y prestamos de organismos descentralizados por $ 73.000 millones , equivalentes a U$S 7.725 millones

* emisión y colocación de Letras del Tesoro por $ 19.000 millones, equivalente a U$S 2.010 millones (art.40)

* otras operaciones de crédito público adicionales por un monto máximo de U$S 50.331 millones (art.41)

* operaciones de crédito público para los ejercicios 2016, 2017 y posteriores por U$S 10.127 millones, U$S 10.231 millones y U$S 16.861 millones, respectivamente. (art.43)

* otorgamiento de avales, fianzas o garantías de cualquier naturaleza para garantizar las obligaciones destinadas al financiamiento de las obras de infraestructura ”por hasta U$S 47.260.millones“ más los montos necesarios para afrontar el pago de intereses y demás accesorios” (art.47)

Por otra parte en el proyecto (art.30) se dispone un límite máximo de $ 10.500 millones para el pago de deudas previsionales de juicios por retroactivos de haberes jubilatorios, cifra que equivale a U$S 1.111 millones a valor dólar presupuesto. En contraste con esto el Fondo de Desendeudamiento, “para cancelación de servicios de la deuda pública con tenedores privados correspondientes al ejercicio fiscal 2015”, recibirá U$S 11.889 millones (art.38). O sea que para pagar deuda a jubilados se destina el 10% de lo que asigna para cancelar deuda pública.

En clara decisión de continuar pagando deuda, los destinos de dólares a este fondo han ido aumentando en cada presupuesto: 2011 (U$S 7.500 millones), 2012 (U$S 5.700 millones), 2013 (U$S 8.000 millones) y 2014 (U$S 9.000 millones).

Algunos datos más generales

Cualquier análisis realizado objetivamente muestra cómo la confección de los presupuestos realizados durante toda la gestión kirchnerista fue sobre supuestos no realistas en materia de proyección macroeconómica.

Así en las proyecciones de 2003 a 2007, mientras se crecía a las llamadas “tasas chinas” (7, 8, 9 por ciento anual) los presupuestos preveían un crecimiento promedio de 4%. El objetivo de esta subestimación era ocultar recursos (a menor crecimiento, menor recaudación) y posibilitar el manejo discrecional del excedente por parte del Poder Ejecutivo a través de la facultad otorgada al Jefe de Gabinete para reasignar partidas sin necesidad que intervenga el Congreso Nacional (*) Ley Administración financiera y de los sistemas de control del sector público nacional. Articulo 37 (por modificación realizada en agosto de 2006): “El Jefe de Gabinete de Ministros puede disponer las reestructuraciones presupuestarias que considere necesarias dentro del total aprobado por cada ley de presupuesto, quedando comprendidas las modificaciones que involucren a gastos corrientes, gastos de capital, aplicaciones financieras y distribución de las finalidades».

Cuando el crecimiento de la economía fue decreciendo, llegando incluso a momentos de estancamiento, lo que se subestimó fue la pauta inflacionaria, proyectando (como hasta la actualidad) un índice de precios inferior al real. Era (y es) otra manera de ocultar recursos ya que una menor inflación arroja cálculos de menores ingresos por recaudación y menor nivel de gasto. Nuevamente se genera un excedente por fuera del presupuesto que siguió y seguirá siendo manejado por el Ejecutivo por fuera de las decisiones del Parlamento.

Utilizar estos mecanismos hizo que en los doce presupuestos de la gestión kirchneristas quedaran por fuera de los diferentes presupuestos alrededor de $ 729.000 millones, cifra que el Ejecutivo manejó en forma discrecional a través de los Decretos de Necesidad y Urgencia y de la Decisiones Administrativas. Si esa cifra se actualiza a valores de 2015 ascendería a la friolera de $ 2 millones de millones, o sea $ 2 billones equivalentes a dos presupuestos de gastos. El cálculo para 2015 arroja un monto cercano a los $ 214.000 millones.

Lo nuevo que trae este presupuesto es que por primera vez muestra déficit financiero, o sea que el total de los recursos no alcanzan a cubrir los gastos. Hasta ahora los presupuestos anteriores cerraron todos con superávit. Cabe aclarar aquí dos cosas: que los superávit eran producto de endeudamiento y que luego, al finalizar el año en realidad las ejecuciones cerraban con déficit. Pero el presupuesto 2015, aun con cifras dibujadas por fuera de la realidad, ya muestra un déficit de $ 49.624 millones que se cubrirá con nuevo endeudamiento.

Se estima que ese déficit será superior ya que los superávit presupuestados en años anteriores terminaron en déficit luego de la ejecución. (2011: $ 14.600 millones, 2012: $ 18.800 millones, 2013: $ 12.100 millones y 2014: 12.7010 aproximadamente)

En resumen:

El presupuesto presentado por el Gobierno Nacional vuelve a realizarse sobre la base estadísticas oficiales cuestionadas, mostrando una inflación irreal, datos de un crecimiento de dudoso alcance, aumento de la deuda intra-estado y un incremento del 73 por ciento en el pago de intereses de deuda pública a la cual se destinan más recursos que a Salud y Educación.

El mismo plantea un crecimiento “ficticio” de la Economía, una inflación disimulada y un dólar a valores risibles.

Destacaremos nuestra oposición a la prórroga de los impuestos al cheque, ya que se trata de un tributo altamente distorsivo

Nos oponemos a que después de 11 años de gobierno Kirchner I, II y III el Poder Ejecutivo pueda seguir ampliar el gasto y reasignando partidas por fuera de lo aprobado por este Poder Legislativo. Es que subestimando mañosamente gastos y recursos se logran “excedentes” que, a través de esta ley, dejan a decisión del Ejecutivo cómo disponer de ellos.

La ampliación de gastos de publicidad oficial dispuestos esta misma semana justifica el planteo que formulamos.

Doy razones: El Gobierno amplió en $ 300 millones la partida de gastos para Prensa y Difusión de Actos de Gobierno, rubro Publicidad y Propaganda, de acuerdo a la Decisión Administrativa publicada hoy en el Boletín oficial. Se trata de la tercera ampliación en lo que va de este año.

Es que de una partida inicial para todo 2014 de $ 958 millones, en el curso del año la publicidad oficial había sido ampliada dos veces por el Gobierno, sin pasar por el Congreso sino a través de decisiones administrativas del jefe de Gabinete, por un total de $ 310 millones. Ahora es el tercer cambio por $ 300 millones. Pasó así a tener una autorización de gastos de $ 1.568 millones anuales.

Según contó Clarín días atrás, el nivel de gastos para publicitar la gestión fue creciendo muy fuerte durante la década K, para llegar a unos 9 millones por día si se contabilizan también los gastos en el rubro del Fútbol para Todos y la ANSeS.

En tanto, el presupuesto general de 2014, votado por este Congreso, fue de $ 858.000 millones. Por las diversas ampliaciones, ahora es de más de $ 1.100.000 millones (se superó la emblemática barrera del billón), no por contar con ingresos propios sino financiados por el Banco Central de la República Argentina o sea, con más déficit o más deuda.

Se estima que este año el déficit rondaría los $ 200.000 millones. Incluso podría ser aún mayor porque, por la recesión, la recaudación se está desacelerando, mientras por el lado del gasto los intereses, los subsidios y los pagos de sueldos, jubilaciones y prestaciones sociales, ya están comprometidos.

El Gobierno reparte cientos de millones de pesos para publicitar “el relato”. La arbitrariedad en su distribución es evidente, con notables diferencias entre los grupos de medios, que no se corresponden con la audiencia que tienen ni con el público al que se pretende llegar con cada campaña específica. El caso más escandaloso es el de Guillermo Mirabile, dueño de las peluquerías New Station, que recibió a título individual $ 20,7 millones en publicidad oficial entre enero y mayo. Si bien Mirabile se hizo famoso como “el peluquero de Aníbal Fernández”, fuentes del mercado lo relacionan con Sergio Szpolski, aunque él lo desmintió.

A los medios oficialistas se les inyectan decenas de millones de pesos por año. Por ejemplo, el Grupo Veintitrés, de Szpolski y Matías Garfunkel, fue el que más dinero recibió. El kirchnerismo le dio al menos $ 607,4 millones en publicidad oficial, entre 2003 y mayo de 2014, en base a datos de Jefatura de Gabinete. Esas cifras incluyen sólo la publicidad que distribuyó la Secretaría de Comunicación Pública, informada por Jefatura de Gabinete, pero no la de ANSeS, AFIP, gobiernos provinciales ni las de empresas estatizadas como YPF y Aerolíneas Argentinas; así como tampoco los canjes de deudas impositivas por publicidad oficial, que en el caso de Sszpolski-Garfunkel son cifras millonarias, ya que no le hacen los aportes de la seguridad social a gran parte de sus empleados.

La Auditoría General de la Nación (AGN) emitió dos informes muy críticos sobre la distribución de la publicidad oficial: el 7 de febrero de 2013 y el 5 de febrero de 2009. Ambos fueron firmados por sus siete auditores, entre los que figura Javier Fernández, quien en su última declaración jurada presentada en mayo de 2014 ante la Oficina Anticorrupción reconoce que le prestó $ 6.481.000 a Perio Mundo -una de las empresas de Grupo Veintitrés-, que hasta hace poco era presidida por Ricardo Pace, quien fue el histórico chofer de Szpolski. Esto significa que un auditor de la AGN le prestó dinero a una de las empresas que auditó como funcionario público.

El Gobierno usa la pauta para premiar a los medios alineados con el relato oficial y castigar a los que son críticos de su gestión. La Corte, cuando declaró constitucional la ley de medios, alertó que “todo lo que se ha dicho acerca de la ley y su propósito de lograr pluralidad y diversidad en los medios de comunicación perdería sentido sin políticas públicas transparentes en materia de publicidad oficial”. El Gobierno decidió incumplir esa parte del fallo.

Un tema de relevancia que no podemos soslayar, ya que atraviesa integralmente al próximo presupuesto y que no sólo es grave para el Licenciado Alejandro Vanoli, quien recibió un Banco Central con un rojo equivalente a unos US$ 70.000 millones, sino para el próximo gobierno que se juramentará el 10 de diciembre del año venidero.

Ese rojo al que hago mención, son casi tres veces las reservas internacionales brutas. Esa es la magnitud, más del 70% del activo, de “papeles” incobrables que tiene el BCRA por los fondos que fue prestando al Tesoro Nacional para pagar la deuda y tapar baches fiscales. Es un crédito “basura” que figura como activo del BCRA que nunca va a realizar. De aquí a fin de año el BCRA debería emitir otros $ 100.000 millones por utilidades ficticias, generadas por la devaluación del peso y la inflación, y para cubrir nuevas necesidades del Tesoro. Se calcula que en pocas semanas las reservas del BCRA van a representar apenas la mitad de los pesos en circulación.

Además, si se cumplen las pautas que figuran en el Presupuesto 2015, el año próximo la entidad encargada de preservar el valor de la moneda, deberá darle al Gobierno más reservas, por casi US$ 12.000 millones. Ese monto es para pagar los vencimientos de la deuda. También deberá entregar $ 85.000 millones por utilidades ficticias. Y “adelantos”, por 62.000 millones de pesos. En tanto, el propio BCRA está endeudado con los bancos, a altas tasas de interés, por $ 239.500 millones, que equivalen a US$ 28.000 millones.

Así las cosas, el BCRA está tapado de “papeles” insolventes de un Gobierno que tiene sus cuentas en “rojo” y estará más tapado en 2015 por casi US$ 90.000 millones, en un contexto de reservas en baja, menos ingresos de divisas por el comercio exterior y mayor déficit del Tesoro. En ese escenario deberá seguir “asistiendo” con pesos y dólares al Tesoro cuando incluso, de acuerdo a lo permitido por la nueva carta orgánica “K” del BCRA, ya no tiene margen para hacerlo. En síntesis, la “vaca lechera” está agotada y de ahí las tensiones monetarias y cambiarias en torno del BCRA, una entidad en la que en menos de un año ya hubo tres presidentes.

Según la consultora ACM, “hay un creciente deterioro del balance del BCRA”. Los dólares y pesos cedidos al Tesoro por el déficit fiscal y los pagos de deuda, “hoy representan 244% de las reservas internacionales, mientras que en 2003 esta relación era 18% ”. Si se excluye esta deuda del Tesoro “el patrimonio neto del BCRA es claramente negativo”, de US$ 50.000 millones, el 10% del PBI.

Por su parte, para seguir asistiendo con pesos al Tesoro, el BCRA tiene límites que no se sabe cómo va sortearlos. Es que por la Carta Orgánica reformada, el BCRA puede hacer “adelantos transitorios” al Gobierno Nacional hasta el 12% de la Base Monetaria más un 10% de los ingresos impositivos, más otro 10% con “carácter excepcional”. “Hoy este mecanismo está utilizado en un 97,5% de su máximo normativo, incluyendo el 10% adicional”, aclara ACM.

Con los dólares que tiene que darle al Tesoro para seguir pagando la deuda pasa algo parecido. La Carta Orgánica dice que puede darle al Tesoro divisas de las “reservas de libre disponibilidad”. Como están las cosas, esas “reservas excedentes” no existen y por esa razón este año el BCRA no pudo suscribir hasta ahora el mal llamado Fondo de Desendeudamiento que el Presupuesto 2014 fijó en 9.855 millones de dólares. El costo de todo este deterioro se manifiesta en alta inflación, falta de dólares, una brecha cambiaria del 80% y en la desesperada búsqueda de la parte de la población con capacidad de ahorro por dolarizar sus ingresos y activos. El resto, el grueso de la población, ve caer el poder de compra de sus magros ingresos.

Finalmente, me referiré a un tema que representa la principal preocupación del cuerpo social de la República: la seguridad ampliada (UD PUEDE INTRODUCIR MAGISTRALMENTE EL CONCEPTO) y hacer referencia a la interconexión existente entre defensa nacional y seguridad pública.

Al respecto, cabe considerar: De cada 100 pesos 2,92 se destinan a seguridad interior. No es suficiente ya que se destinan esencialmente al pago de haberes del personal. Ello, en detrimento de la capacitación, armamento, tecnología y recursos para la investigación del delito.

Comparativamente se destinan 13,39 /100 a subsidios de energía y combustibles y 40,96/100 a servicios de la deuda pública.

El Poder Judicial apenas recibe 1,53/100 y la ciencia y tecnología 1,48/100.

En el área de defensa la orientación de las políticas del Gobierno Nacional estará dirigida a optimizar el planeamiento estratégico de la defensa, la gestión de recursos y la asistencia en emergencias de las Fuerzas Armadas. Se continuará con el plan de radarización, desarrollando la capacidad de la Fuerza Aérea Argentina en el control del espacio aéreo. Se implementarán, acciones destinadas a fortalecer la producción para la industria a través de Fabricaciones Militares, y a la recuperación de la producción naval para la defensa y de la capacidad logística Antártica.

Los porcentajes de aumento de las asignaciones de seguridad y defensa ¿Son porcentajes razonables para este contexto económico? La cuestión clave es definir cuál es la tasa de inflación. De acuerdo a

SERVICIOS DE DEFENSA Y SEGURIDAD 68,980 millones Defensa 25,267 2.02 % Seguridad Interior 36,600 2.92 % Sistema Penal 4,702 0.38 % Inteligencia 2,411 0.19 %

Comparativamente México aumentará en 2015 sus presupuestos de Defensa y Seguridad Nacional El denominado Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PFEF) para 2015 contempla un aumento del 8 % para seguridad

En el presupuesto colombiano para 2015 se destina el 13,1 % a la finalidad defensa nacional y seguridad democrática

En 2013 los servicios de seguridad y defensa en conjunto recibieron: 42.669 millones de pesos En 2014: 46.558 millones de pesos

En 2015: 68.980 millones de pesos, acompañando a la inflación interanual.

Estas razones ameritan el rechazo de la ley de presupuesto general de gastos y cálculo re recursos de la Administración Nacional.

– Diputado nacional Albero Asseff

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