En esta nueva civilización que se levanta a pasos agigantados como en muchas otras del pasado se detectan aspectos positivos pero tambiĆ©n negativos. En estos tiempos pre anunciantes de una nueva era el poder parece la burla de los pobres y sencillos…
En épocas como las que vivimos se establecen signos claros en el movimiento de la sociedad y lo destacable en el amanecer del siglo XXI es que la humanidad tiene como un idioma, una cultura común. La comunicación es inmediata, todo se sintetiza progresivamente quedando en el camino una especie de polvareda como aquella que deja una demolición mandando al basural una cantidad de tradiciones y valores que pueblos enteros amasaron en su evolución durante siglos y milenios ¿hemos hecho caminos tan inútiles a través de la historia?
En esta nueva civilización que se levanta a pasos agigantados como en muchas otras del pasado se detectan aspectos positivos pero tambiĆ©n negativos. Entre los primeros podemos tener en cuenta el uso de la libertad, la autoconciencia en las opciones Ć©ticas, la necesaria toma de posesión del yo Ćntimo, la tecnologĆa como herramienta para el progreso y otras tantas yerbas mĆ”s….por lo negativo la lista se extenderĆa largamente y sin sentido divagarĆa en su anĆ”lisis hasta quedar errĆ”tico en el camino de la existencia, pero se puede ver claramente la falta de un nĆŗcleo integrador en la persona humana, algo o alguien que unifique el sentimiento, el pensamiento y la voluntad en algĆŗn sentido mĆ”s que inmanente y que nos proyecte al encuentro del otro en el camino de la felicidad.
En estos tiempos pre anunciantes de una nueva era el poder parece la burla de los pobres y sencillos, mientras los gobiernos de nuestra sagrada democracia intentan vanamente la lucha por los derechos sociales, al menos en el espectro de los paĆses pobres y subdesarrollados, la mesa de los que los eligieron estĆ” cada vez mĆ”s vacĆa y manoseada, la pobreza crece a nivel mundial y los alimentos entran en el remolino de la inflación globalizada mientras el negocio de los biocombustibles se monta sin vergüenza ante la hambruna de millones de personas; la exclusión hace estragos en las sociedades y los desperdicios humanos tiene un destino cada vez mĆ”s drĆ”stico. Ni hablar del pan intelectual que toda persona necesita para el buen uso de la libertad: el engaƱo y la confusión estĆ”n a la orden del dia y en la opinión que se genera diariamente subyacen ideologĆas de exterminio y dominación degradando a la persona y llevĆ”ndola a un vacĆo existencial provocando muertes cruentas y existencias anestesiadas por la banalidad y el vicio.
La verdad causa una violencia en los que se someten a la esclavitud de los errores y todo esto no es mĆ”s que la ausencia del bien . Esta atadura del poder , que hace tanto daƱo, fue y es una constante en el camino del ser humano y por supuesto que es la causa de cómo estĆ”n los valores como la libertad, la justicia, la dignidad, en fin la misma persona humana…
La urgencia hoy por hoy es saber dónde estĆ” la perla de la existencia de cada uno, dónde se pone la importancia de la vida, quĆ© es lo mĆ”s precioso de esta y para quĆ© me proyecto en la existencia… Muchos piensan que vivir es mĆ”s simple y no se necesitan tantas complicaciones, estos duermen en su existencia, otros creen que poseen su existencia con cierta āaristocracia intelectualāquedando apartados en un grupo selecto casi sectario que les hace imposible llegar a los demĆ”s y por fin, otros tienen por perla preciosa una migaja de poder logrando Ćŗnicamente bailar al ritmo de los peces grandes…
Este tiempo se estÔ convirtiendo en chatarra humanista y las personas estamos para mÔs, la vida es valiosa, pero ¿dónde ponemos el valor de ella? Esto estÔ en manos de cada uno y este es el gran poder que tenemos para no ser chatarra humana sino para ser belleza humana.