Rabino. Comunidad Bet El. Texto pronunciado en el Tedéum de Luján. Argentina
Tierra de vidalas y Salmos.
Tierra de cobijo para inmigrantes.
Tierra de creación de gauchos judíos.
Tierra de sembrado de semillas y de cosecha de doctores.
Tierra de Gerchunoff, César Tiempo y Milstein.
Tierra de costureros y hojalateros.
Tierra de maestros y aprendices.
Tierra de diversidad y universidad.
Tierra que forja nuestra identidad tan judía como argentina
y tan argentina como judía.
Tierra que nos enseña que identidad y memoria
son dos caras de una misma moneda.
Tierra que nos convoca en este día de profundo carácter simbólico
a habitarla a través del arte de la memoria.
Memoria que nos interpela y nos demanda;
Memoria que incomoda al cómodo y acomoda al incómodo:
Evoco la memoria en el derecho de los pueblos originarios.
Evoco la memoria de los padres de la patria.
Evoco la memoria de los que ejercieron el poder con decencia y humildad.
Evoco la memoria de los obreros muertos en la Semana Trágica.
Evoco la memoria de los desaparecidos en la dictadura
y los chicos de Malvinas.
Evoco la memoria de los muertos en la Embajada y en la AMIA.
Evoco la memoria de las voces marginadas, de los pobres y los excluidos.
Porque la memoria afirma la vida, y nos compromete con la humanidad.
Porque la memoria detiene cualquier abuso de poder,
otorga espíritu de resistencia y dignifica.
Porque la memoria rescata de la humillación y el exilio.
Porque la memoria exige que la autocrítica no sea mera disculpa
sino el ejercicio que nos ayude a retomar nuestros ideales como nación.
Invocamos a Dios
En esta celebración del Bicentenario, para que
nos guíe y nos desafíe a seguir construyendo, a
través de la memoria, un porvenir con un
compromiso activo, de modo tal que los siglos
nos vuelvan ejemplo de prosperidad, solidez,
integración e integridad y que la gente diga con orgullo:
al gran pueblo argentino, Shalom.
– Por Daniel Goldman – Página 12
Dijo La Razón
Con pedidos para “establecer consensos”, “superar la confrontación permanente”, “crear un clima social y espiritual distinto”, “mayor independencia de los poderes” y un mejor “reparto de la riqueza”, la Iglesia realizó un fuerte llamado al Gobierno y a la oposición en dos Tedeum por el 25 de mayo. Los reclamos se escucharon en el Tedeum oficial organizado por el Gobierno nacional en Luján, y también en el históricamente tradicional que se celebró en la Catedral Metropolintana, con presencia de opositores.
Sorpresivamente, el Tedeum “oficialista” fue el más duro con Cristina Fernández y su gobierno. Al encabezar el oficio en la Basílica de Luján, el arzobispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani, pidió ante la Presidenta por “una justicia más efectiva, una mejor y más equitativa distribución de la riqueza, y una mayor independencia de los poderes republicanos”.
En la Catedral Metropolitana, en tanto, el cardenal Jorge Bergoglio hizo un fuerte llamado a la unidad y a la grandeza de los argentinos, en especial de sus dirigentes. Comenzó la ceremonia saludando a quienes participaban del Tedeum de Luján. “Nos reunimos también con todos aquellos que están en Luján, encabezados por las máximas autoridades” de la Nación, “en la casa de la madre de la Patria”.
Bergoglio comenzó pidiendo “perdón por nuestras faltas y por nuestros pecados” y “por todas las veces que privilegiamos el conflicto sobre la unidad; Cristo ten piedad de nosotros”, dijo el cardenal primado de la Argentina. Luego comenzó su homilía con la lectura de los principales conceptos de la última Declaración del Episcopado Argentino. Allí Bergoglio señaló que “la Patria es un don, la Nación una tarea que merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo que nos permitan superar el estado de permanente confrontación”.
Pidió “no victimizarnos ni buscar ventajas sectoriales”. E indicó que “la calidad de vida está vinculada a la salud de las instituciones de la Nación”. Para Bergoglio, hay un “alto costo social” que se puede superar con “calidad institucional” para conseguir la “inclusión de todos”.