Declaración de los integrantes del Proyecto “Relevamiento socio-ambiental-sanitario y educación ambiental para la preservación de los bienes comunes y la salud en Tinogasta» de la Universidad de Buenos Aires.
El día jueves 11 de agosto en la ciudad de Tinogasta, provincia de Catamarca, fueron privados de su libertad cuatro integrantes del proyecto “Relevamiento socio-ambiental-sanitario y educación ambiental para la preservación de los bienes comunes y la salud en Tinogasta” que cuenta con miembros de diferentes facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA). El mismo es financiado por dicha universidad en el marco de los subsidios UBANEX 2010, y trabaja en articulación con la Asamblea de Vecinos Autoconvocados por la Vida de Tinogasta, en relación a la potencial instalación de emprendimientos megamineros en la región. Una de las compañeras demoradas es estudiante de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) de la UBA, mientras que los otros tres compañeros son graduados (docentes, becarios e investigadores) de dicha facultad y además militantes del Colectivo desde el Pie.
Este hecho ocurrió cuando seis miembros del proyecto se encontraban sentados, tomando mate en la plaza principal a varios metros de donde tenía lugar el acto por los 298 años de la fundación de Tinogasta. La policía rodeó a los integrantes del proyecto pidiéndoles documentos y revisando sus pertenencias. Al ver que varios de los oficiales no llevaban identificación y ante el reclamo de este hecho el oficial a cargo del operativo contestó irónicamente, «¿Qué te parece? Para Coca Cola no trabajo”. Mientras forcejeaban con uno de los compañeros, otro oficial dijo, «vienen por las buenas o por las malas». A continuación, sin mediar argumento o fundamentación alguna, se trasladó a cuatro de los miembros del proyecto a la Comisaría Departamental de Tinogasta (Unidad Regional Nº 5), subiendo incluso una camioneta policial a la plaza central.
Los compañeros fueron demorados por tres horas y media, y según palabras del Comisario Inspector Héctor Perea, debido a órdenes del gobernador de Catamarca para “evitar” disturbios durante el acto por el aniversario de Tinogasta y averiguar los antecedentes penales de los miembros de dicho proyecto. Tan escandalosa resultó la detención que los propios oficiales a los que les tocó la labor de tomar declaración a nuestros compañerxs les pedían disculpas y afirmaban que no estaban de acuerdo con lo que ocurría pero que cumplían órdenes. Según informaron nuestros compañerxs, “la policía sabía de antemano quiénes éramos, cuántos éramos y dónde nos estábamos alojando”.
Los integrantes del proyecto “Relevamiento socio-ambiental-sanitario y educación ambiental para la preservación de los bienes comunes y la salud en Tinogasta” y los miembros del Colectivo desde el Pie queremos agradecer la rápida respuesta de los vecinos autoconvocados de Tinogasta así como la gran cantidad de gestos de solidaridad de compañerxs y de organizaciones hermanas que nos han hecho llegar, mediante llamados, declaraciones, mails y mensajes, y la gran cantidad de medios de difusión alternativos que nos han entrevistado dándonos rápida contención y permitiendo la difusión de los hechos.
Denunciamos que este hecho representa una clara maniobra de persecución política y un intento de intimidación del gobierno y de los funcionarios alineados con los intereses de la megaminería quienes evidentemente entienden como potencialmente delictiva nuestra actividad académica y militante asociada a un proyecto de la Universidad de Buenos Aires.
Exhortamos a las autoridades de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Universidad de Buenos Aires, instituciones de las cuales depende nuestro proyecto, a pronunciarse en repudio de los hechos arriba mencionados mediante una resolución en Consejo Directivo y en Consejo Superior.
Llamamos a todas las organizaciones y medios a difundir y denunciar estos hechos que lamentablemente son más la regla que la excepción.
Para adhesiones, enviar correo a:
no-a-la-mineria-contaminante@googlegroups.com
con nombre, apellido y documento o con nombre de la organización/agrupación.
¡No a la Megaminería!
¡No al Saqueo y la Contaminación!
¡No a la criminalización de la lucha contra la Megaminería!
– Integrantes del Proyecto “Relevamiento socio-ambiental-sanitario y educación ambiental para la preservación de los bienes comunes y la salud en Tinogasta» de la Universidad de Buenos Aires

Privación de la libertad a miembros de la FCEyN-UBA en Tinogasta/Adhesiones
Apoyo totalmente la iniciativa y la lucha de los chicos de la UBA en contra de la minerìa destructiva y en gràn escala. Me gustarìa, sin embargo, que ellos y otra gente, agreguen otros temas a su lucha: (1) que no se olviden de reclamar contra la extranjerizaciòn total de los recursos minerales, no renovables, de la Argentina, (2) que no se queden en criticar a los megaproyectos mineros «per se», sino que presionen para que se termine con la venta a precio vil de los minerales en bruto a las compañias extranjeras, (3) que se obligue a los investigadores del CONICET a desarrollar tecnologìas propias para explotar racionalmente los recursos minerales extraìdos. Deben desarrollar tecnologìas innovadoras que permitan recuperar todos los elementos metàlicos que siempre van asociados al metal principal y por los cuales actualmente las mineras extranjeras no pagan absolutamente nada. Ocurre que, en general, esos elementos, como el Hafnio, el Gadolinio, el Galio y otros, que se encuentran en cantidades muy pequeñas, son mucho màs valiosos que el metal principal. Las transnacionales, solo con la venta de estos materiales ya recuperan con creces su inversiòn.
La recuperaciòn de esos materiales la hacen en sus paises de orìgen y no dan cuenta a nadie de lo que sacan. Las tecnologìas de recuperaciòn de esos materiales no son extremadamente complejas, con esfuerzo y dedicaciòn se podrìan crear aquì. El problema es que el CONICET tiene por principio (aunque no enunciado explìcitamente) no meterse en innovaciòn tecnològica. Es màs, persiguen y obligan a irse a la poca gente que intentò desarrollar tecnologìas innovadoras propias aquì. Infelizmente, de este tipo de corrupciòn, no se ocupa el Dr. E. Saguier y es quizà la peòr.
La investigaciòn cientìfica, en ùltimo anàlisis, tiene por objeto hacer crecer la cultura, es creadora de cultura. Como tal, es necesarìa y debe compartirse con todo el mundo. La investigaciòn tecnològica, en cambio, se hace para crear cosas que se pueden vender a otros paìses y mantener asì un equilibrio en los tèrminos de intercambio. Un paìs no puede dedicar sus esfuerzos exclusivamente a la ciencia pura, ya què eso equivale a regalar sin compensaciòn alguna todos los esfuerzos que hace su poblaciòn trabajadora. Debe, pues, fomentar la investigaciòn tecnològica y respetar a los innovadores, ellos son los grandes creadores de riqueza en el mundo desarrollado.
Como cuarto punto, serìa necesario que no se concentren solamente en la minerìa del oro y del litio. No se deben olvidar de la minerìa del uranio. La extracciòn de èste elemento merece una atenciòn especial. La explotaciòn del uranio, es la màs peligrosa y destructiva de las minerìas. El uranio y los subproductos radioactivos que se generàn en los reactores nucleares no tienen lo que se llama «Umbral de Actividad». Es decir, concentraciones por debajo de las cuales no producen daño. En otras palabras, el uranio y los resìduos de los reactores son altamente peligrosos a todo nivel.
Los ingenieròs y cientìficos nucleares, en lo referente a los efectos dañinos de las radiaciones nucleares, vienen mintiendo desde hace mas de medio siglo. Desde la primera bomba atòmica, en 1945. Mienten en relaciòn con los efectos no deseados de la radiaciòn nuclear (que existen siempre) y mienten nuevamente cuando aseguràn que la energìa nuclear no solo que es segura y menos contaminante, sino que resolverìa el problema energètico nacional y mundial para siempre.
En efecto, cuando se efectùa el balance energètico completo del procesos nuclear; esto es, cuando se mide toda la energìa producida y se descuenta toda la consumida, incluyendo la que se tiene que gastar para desembarazarse de los desechos radiactivoa altamente peligrosos generados, queda una cantidad muy pequeña. Tan pequeña que, en realidad, no compensa todos los riesgos implicados y el esfuerzo econòmico enorme que se requiere.